martes, 22 de diciembre de 2015

domingo, 6 de diciembre de 2015

¿A dónde vas?

En el diario, la vorágine se vuelve costumbre,
el paso se aprieta para llegar a ninguna parte
dando prioridad a la meta.
Las aceras son obstáculos cuyos bolos a derribar
se cruzan en lineas bien trazadas; a vista de pájaro
el espacio vital es escudo ralo y falsario.
Sabemos adónde vamos solo cuando hemos llegado;
de la linea de salida, tan solo la partida es recordada
como un punto referente, primario.
Vuelvo sin la carga de lo acumulado en el tiempo
pues los pies que arrastraron las primeras comparsas
pronto cambiaron al paso del tiempo.
Ahora, la templanza es calma, el paso de calvario
y la meta, aunque lejana, va trazada ya en el camino;
un nexo de unión entre meta y destino.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Dos sin par.


Resbala de entre mis dedos la nada
dejando las ilusiones perdidas
a flor de piel.



Mi locura señorea sin tapujos
dejando al descubierto la miseria:
Un mar de fondo.

martes, 24 de noviembre de 2015

Muy tontos.

Celebramos la palabra
para ennoblecer nuestros hechos;
pero nos quedamos sin ellas
cuando la barbarie las hace ausencia.
¿Qué hacer entonces?
Si el sentimiento reclama venganza;
la mente dicta prudencia
y la razón no asiste a nadie
porque nadie hace uso de la palabra.
Somos avezados traviesos en ciencia;
celosos gregarios de la tecnología
para unirnos en mundos virtuales.
A la postre, oímos tambores de guerra
y todo queda en la nada
colgado de un botón rojo.
El mismo del principio de los tiempos
en los que empezamos a usar la palabra.
Nada hemos aprendido,
salvo ausentar la palabra
cuando hablan las armas.

martes, 10 de noviembre de 2015

Nelson Mandela. microrrelato.

 Este microrrelato lo escribí para mandarlo al IV Concurso de Microrrelatos "Museo de la Palabra". Una vez que se ha fallado el premio y no ha recaído en mi persona, podéis leerlo, si queréis, claro.

Título: En el uso de la palabra. Nelson Mandela.

El coronel entra en el barracón de soldados mostrando un papel.

       -Esto es una sugerencia que han dejado sobre mi mesa pidiendo tapones para los oídos. Somos una unidad de combate cuerpo a cuerpo con la equipación más moderna. Si el autor tiene la amabilidad de explicarse...

       -Es por si nos atacan con la palabra -dice el soldado Leo, levantándose.

  La compañía salta en carcajadas.

  Leo, sin inmutarse, responde: «Un hombre usó  la violencia y lo metieron en la cárcel, cuando salió, con la palabra conquistó a todo un país. ¡Qué no haría con nosotros!».


jueves, 5 de noviembre de 2015

Madiba

     Este microrrelato lo escribí para el concurso de micro de Museo de la Palabra, el tema de este año era la concordia y tenía que versar sobre Nelson Mandela. Ahora que se ha fallado el premio y no he ganado... quiero que lo disfrutéis vosotros.

Madiba 

          _ Señor.  Un anciano, he revisado su expediente y tengo que mandarle al purgatorio.
         - ¿Y cual es el problema, Pedro?
         -  La dulzura de su mirada, su voz... me han hecho dudar.
         - ¿Y eso?
         - Me ha dicho que le hubiera gustado conocerte; que su paciencia y la verdad de su palabra lo lograrán.
          - ¿Qué decía su expediente?
          - Se llama Nelson Mandela, guerrillero y ex-convicto, después fue presidente de un país.
          - Pedro, tráelo ante Nos,  pues al igual que Job, sus pruebas fueron... Bueno, creo que es hora de dar algunas explicaciones...

martes, 27 de octubre de 2015

Chorizo.

   Me acabo de enterar, por el periódico, que el embutido es motivo de cáncer de colon. O algo parecido. Bueno, así de pronto me ha entrado algo de "cagueta"; pero mis papilas gustativas no han podido con el "horror" de tan infame noticia; así que he agarrado mi bocata de chorizo "cantimpalos" y le he pegado un bocado de esos que te llevas el pan, más dos rodajillas de jugoso chorizo que arrastras al pegar la dentellada, y lo he engullido sin más. Eso sí;  para atenuar el "mal", he llenado un vasico de vino y me lo he bebido enseguida. Según dicen, el vino, si lo acompañas al bocata relleno de cualquier embutido "maligno", le quitas de golpe "toíco er venenico" que lleve Ah, y esto sí que está consensuado con todos los estudios habidos y por haber.

sábado, 24 de octubre de 2015

Son sueños.





Son sueños de arena blanca;
cuerpos dorados al sol
donde nada es ausencia.
Todo queda a la vista;
impreso en la mirada
del náufrago que observa.
Ahora retorno a mí
con la nostalgia del espejismo.

domingo, 18 de octubre de 2015

Llamada a perdición.

   La mano sujeta el maletín con tal fuerza que Jorge siente como se engarrotan sus músculos. La nieve ha dejado el rastro rojo de su sangre tan a la vista y el olfato que siente ya el aliento de los lobos en su nuca. Mira hacia arriba sin dejar de correr, el cielo es azul como el mar en calma, pero eso no es lo que le preocupa: su pierna sí. Se ha hecho una raja tan grande que alcanza a ver el hueso y los músculos van a su aire dando bandazos de un lado a otro. «Tengo que parar... o moriré desangrado» se dice sin dejar de correr... Cuando vuelve la vista al frente lo ve: Un lobo gris, con los ojos azules, casi un reflejo del cielo; «bello animal», sin duda, sino fuera porque está plantado delante de él enseñándole los dientes y con una aptitud poco amigable.
  Jorge se para en seco mientras le viene a la cabeza un episodio de "El hombre y la Tierra" aunque no alcanza a saber por qué. Sabe que era sobre los lobos... Ah, ya recuerda, cazaban en manada, el lobo que hay delante es un señuelo para que retroceda y entonces la manada se le echará encima...
  Jorge echa cuentas desde que ha tenido el accidente del helicóptero, tras la pelea por el maletín lleno de dinero y la pistola que surge Dios sabe de dónde. Cierra los ojos instintivamente tras recordar el disparo y cómo el aparato ha caído sin remisión en la nieve, y dando gracias, pues en parte ha amortiguado el golpe... pero los lobos han aparecido enseguida. A pesar de que su pierna está destrozada ha podido correr y ponerse a salvo... o eso creía hasta que el lobo que tiene en frente le enseña su terrorífica boca de forma no muy amigable y, además, tiene sangre en el morro. Jorge hace una mueca de dolor, pero no por su pierna herida sino porque comprende la suerte que han corrido sus compañeros de aventura: ¡Maldito dinero! grita mientras se levanta para correr en dirección al lobo amenazándolo con el maletín... no ve llegar por el flanco derecho a otro miembro de la manada de lobos; para cuando se da cuenta tiene encima varios ejemplares disputándose su carne y entonces hace lo único que puede hacer para acabar cuanto antes, estira su cuello y lo ofrece al mejor postor.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Mi Luna, Luna gitana.

He urdido un concordato
para hacer de tu memoria mi aliada.
Esta noche te he soñado
y no quiero perderte -una vez más-
porque eres tú la que brillas
allende mi memoria me traiciona.
Tan dulces como fueron tus besos
y ahora son nuestras espaldas las que se miran.
Aún guardo los recuerdos de tu risa;
el brillo pícaro de tus ojos,
el abanico de tus pestañas
y el cálido deseo de tus sábanas.
Tú, mi luna gitana
que asaltas mi alcoba
cual ladrona enamorada,
para robar este corazón que se haya en congoja.
Solo un beso; uno solo de tus besos
y saltarán en mil pedazos los espejos de añoranza.
Devuélveme el corazón encriptado
que robaste con el rocío de la mañana.
Atiende a este corazón, amor mío,
pues temo que llegue el crepúsculo
y sean las tinieblas las que me hagan de comparsa.
Mi Luna gitana: he urdido un concordato
para hacer de tu memoria mi aliada...

martes, 13 de octubre de 2015

Libro de relatos.

    En estos últimos meses he estado muy ocupado en la confección de un libro de relatos. Algunos de ellos ya los conocéis; pues no en vano los publiqué en este mismo blog; aunque también hay muchos de nueva factura, eso sí, todos versan sobre el mismo tema. No, de momento no pienso descifrar nada sobre el libro. Ahora hay que empezar a trabajar para su publicación y, en el caso de que no encuentre editorial, quizás me aventure a darle vida en eso que se ha dado en llamar autopublicación. Sea de una forma u otra no quiero darle mucho tiempo para que salga a la luz, pues entonces correré el riesgo de no hacerlo nunca, simplemente porque si la cuerda es muy larga el cerdito se puede escapar. Bueno, amigos ,ya iré informando de cómo va este alumbramiento de un escritor novel que pasa de los 50, y cuya ilusión es ser el escritor más grande de todos los tiempos. En palabras de mi difunto Padre: «Hijo, pide siempre para que sobre, los recortes vienen solos...» Ja,ja,ja. Cuánta sabiduría albergaba. Seguiremos informando...

lunes, 5 de octubre de 2015

Cosas que intuimos.

Sobre la mesa, dos copas de Burdeos llenas de agua. La ventana se abre a un azul inmenso donde una vela se hace dueña del horizonte; donde para encontrar no es necesario buscar; donde el sol hace justicia aliada con el tiempo; donde vivir se hace realidad a cada minuto.
Sobre la mesa un pan de horno moruno hecho en tostadas, sin mantequilla. La ventana sigue abierta a un azul inmenso; solo tienes que mirar... y sentir.

martes, 29 de septiembre de 2015

sábado, 26 de septiembre de 2015

Algo que se quedó en el tintero.

Esta poesía la escribí la noche que murió mi padre. No la edité porque... no tuve fuerzas. A los pocos días la transformé en prosa e hice una entrada. Ahora os la muestro tal cual, porque sé que él lo hubiera querido así.


Te siento conmigo.

Es mi alma
la que encuentra en la música su peine.
Hoy no puedo desenredarla
y las lágrimas han hecho parada y fonda en mis ojos.
Ya no estás... y eso me duele.
Estoy escuchando la canción Death de los Intocables.
Y se me agarra al pecho sin piedad:
la paz sea contigo.
Yo no soy capaz de encontrarla esta noche.
Y por más que lo intento
mi alma solo baila al son de mis lágrimas.
Malditas seáis
porque salís tan de dentro que no hallo consuelo.
Llorar es tan difícil
como derramar la primera lágrima
cuando el camino ha llegado a su final
y todo se ha vuelto oscuridad.
Es mi alma
la que encuentra en la música su peine,
la que me reclama paz.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

viernes, 11 de septiembre de 2015

No lo sé: dímelo tú

En estos días tan aciagos para aquellos que tienen que dejar su país por culpa de la guerra o huyendo del hambre, o quién sabe de lo que huye, he leído toda clase de opiniones acerca del tema. He de decir que no salgo de mi asombro por ciertas opiniones que se vierten gratuitamente y que más allá de parecer xenófobas, lo son, y con un odio que escapa a mi entendimiento. Hasta ahora no he querido escribir nada al respecto porque no me tachen de "aprovechar" el momento para darme ese minuto de gloria. Lo siento pero yo me acojo a esa máxima que dice: "opina cuando todo esté tranquilo, entonces tendrás todas las cartas en tu mano" -este pensamiento es de cosecha propia-. Aún así, recuerdo a aquellos que opinan con la alegría del mastuerzo playero que muchos españoles, por los motivos que todos conocemos, tuvieron que salir con lo puesto de éste, su país. Siento si alguien se molesta por mis palabras pero si me callara no sería yo, entonces sería quien tú quieres que yo sea y eso no va a suceder nunca. La guerra no está justificada nunca... pero sucede. La emigración de los habitantes de un país en contra de su voluntad por los motivos que sean tampoco tiene justificación nunca... pero sucede. Si a ello añadimos; crueldad, odio y resentimiento hacia ellos por no profesar su misma religión, costumbres o cualquiera de las diferencias de pensamiento que tengamos con ellos, que sepáis que no somos justos, ni con ellos, ni con nosotros mismos. Que hay ladrones, asesinos, gente mala y todo lo que me queráis decir en contra de la emigración incontrolada, pues sí, os doy la razón, pero pensad que de "eso" hay en todos lados y pensar que "todo el monte es orégano"; no está bien, no es lícito y lo sabes. Me quedo con una frase que dijo un niño sirio de 13 años entre todo el tumulto y con toda su verdad a flor de piel. "Nosotros no queremos venir a Europa sino que Europa pare la Guerra de Siria". Me dio vergüenza ajena. Os dejo un Soneto al respecto.

No lo sé: dímelo tú.

Acaso la ventura sea el signo
errante de mi estigma en esta tierra.
Consiento con mi cielo y me persigno
delante de mi Dios cual ley de guerra.

Acaso de fronteras sea digno
discípulo del fiel arco de sierra.
La misma con la que me haces indigno
volante del destino que destierra.

A mi paso miradas de atención
crispan mi trasiego de gentilhombre...
y quizás ellos tengan  la razón.

Camino de un sino que desescombre
mi pena... ¡Dura senda de oblación!
¿Quién opina, sin saber, en mi nombre?

domingo, 30 de agosto de 2015

Cosas

   - Cruel disyuntiva es la de creer que todo es nuestro y saber que nada nos pertenece.

   - He perdido la pista de las huellas que seguía; pero observo con alegría que el camino continúa.

   - Todo nos parece al alcance de nuestra mano cuando nuestro pensamiento es positivo.

   - Nunca discutas cabreado ni concedas dichoso.

   - Para ser justo hay que ser imparcial; ése es el problema.

   - Nunca admitas una equivocación ni niegues un acierto.

   - Las plumas son para volar... pero los pájaros.

   - Nunca tengas una pelea limpia ni concordia sin entendimiento: en las dos saldrás perdiendo.
 

sábado, 29 de agosto de 2015

Qué imaginación!

   Miré al cielo al observar una bandada de pájaros que volaban hacia  los charcos de las salinas. Cuando mi vista no podía seguirlos, mi imaginación entró en juego para acompañarlos. Sentí el roce de alas con el viento, plumas de libertad en altura de miras: todo el horizonte -y la grandeza- servida en bandeja de pluma para mí... y fui libre en libertad.

domingo, 23 de agosto de 2015

Poco a poco.

     Las horas y los días se me han echado encima en esta época estival, tan dada a los descansos, y que se ha convertido en algo parecido a un infierno que debe terminar sí o sí. Cuando la vida nos coge al descuido hay que seguirla calculando el final con el fin de repartir las fuerzas y salir de esa crisis lo mejor posible, física y mentalmente. En ello estoy, ya queda poco para terminar el verano y sigo en mis trece de salir indemne de este infierno. Resistiré allí donde otros han naufragado. ¿Sabéis por qué?, pues porque yo soy "siete veces más fuerte que tú".

domingo, 16 de agosto de 2015

Contigo.

   Quedé mirando con ojitos de libertad a mi Mar Menor. Amanecía y el horizonte se incendiaba de colores rojizos impregnados de azules nebulosos cuando mi mente se iba lejos, libre, sin ataduras ni
concesiones espectrales... y fui libre; volé tan alto como las gaviotas, con ellas rocé las puntas de las nubes mientras el sol iba haciendo un hueco amarillento en el horizonte, allá en las salinas, detrás de las montañas níveas mi alma volaba, tan alta, tan libre. Al confín de todos mis anhelos, allende mis recuerdos se vuelven música y paz para mi alma.
  Y ahora lloro, con el alma alegre y ese sabor agridulce de quien ha volado en libertad y lo quiere volver ha vivir cada minuto de su vida... contigo.

sábado, 15 de agosto de 2015

Vuela alto, vuela libre, vuela al fin.

   Hacía mucho tiempo que no miraba hacia el cielo, debe ser por las cosas terrenales que me ocupan todo el día, o, quizás, solo sea por el calor que estamos soportando que me tiene exhausto físicamente. Ayer, por la tarde, salí a la terraza de la casa de mis padres, para esperar al médico pues mi madre tenía cita con él, desarreglos de la edad -y esas cosas-. En fin, en ésas estaba cuando una bandada de gaviotas, que sobrevolaban el cielo a gran altura, llamaron mi atención, envolviéndome en una paz interior indescriptible. Volé con ellas, a su lado, dando vueltas sin destino ni concierto. Fui todo lo libre que se puede ser; desinhibido de todo contacto terrenal, por un momento, un solo momento me acerqué a la plenitud que siempre quise alcanzar: Ser libre y volar en libertad.
  Es una experiencia que nunca se olvida. En adelante miraré más al cielo y menos al suelo; pero eso sí, con los píes fijos en él.  
  Vuela alto, vuela libre, vuela al fin.



domingo, 9 de agosto de 2015

Nunca te acostarás....

      Hoy he aprendido un tópico literario que me ha hecho mucha gracia, a la vez que me ha dado qué pensar. El término en cuestión es "Carpe diem" y su significado es: tópico literario en el que se anima a aprovechar el momento presente sin esperar el futuro.
  Me ha gustado tanto que lo voy a imprimir y dejar en la mesita de noche para qué, cuando me levante, leerlo y así convertirlo en dogma de vida, que últimamente me caliento mucho esta cabecica mía. Os dejo una foto de punta de algas en la confluencia entre las marismas de las encañizadas y la playa de la llana, para que disfrutéis de mis playas. Ah, y hacedme un favor: sed felices.

jueves, 6 de agosto de 2015

Yo sí lo sé.

        El aíre envuelve mi alma cual donjuán infiel que se desplaza por el tiempo, maldiciendo si volver cualquier tarde plomiza de primavera. Yo, que desconozco sus intenciones, me apresuro a descifrar su sentido cayendo en la cuenta: para el tiempo somos actores de reparto. Nunca volvemos a vivir el tiempo perdido; ni a sentir lo sentido, ni lo vivido. Todo se pierde con el tiempo envuelto en su manto azul y, en su cúpula del trueno, no hay contraofensiva: todo es limpio y nítido.
  La muerte no existe tanto en cuanto contamos el tiempo en los andenes de la vida de aquellos trenes que esperamos... qué más da los amores que despidamos si en la espera contamos las hojas que caen de los sauces empujadas por ese aire que circunda las almas sentados en cualquier estación, en cualquier estación...
  Tiempo de espera que nos enloquece a la vez que nos da la vida y nos regala poesías que cuentan las vivencias de una vida de contemplación que no nos pertenece; pero que hacemos nuestra a nuestros ojos porque en realidad "somos tejedores de sueños perdidos en la anacronía del tiempo".



martes, 28 de julio de 2015

martes, 21 de julio de 2015

Pasaba por aquí.

  La noche se me ha echado encima sin remisión. Hoy he intentado tener tiempo para todo cuanto me gusta hacer, pero ha sido imposible; solo he podido trabajar, dormir, leer, escribir un ratico -ahora- y, como siempre, volver a dormir para que mañana el trabajo no me supere en mis fuerzas -que con este calor se me van acabando-. Hasta mañana si Dios quiere. Gracias por estar al otro lado. Siempre que nombro a mis lectores os reflejo en mi mente, y no sé porqué, pero os visualizo como chicas rubias, altas, mejor cuerpo y mucha, mucha, sensualidad... Y con este pensamiento me voy a la cama antes de que se me pase.

domingo, 19 de julio de 2015

Toda la verdad.

     La clave del sinsentido es no saber qué es lo que hemos venido ha hacer en este mundo, por ello es que no paramos de hacer una  tontería detrás de otra. Lo siento pero verdad sólo hay una y es ineludible. Ya sé que es una revelación que no nos aporta nada, pero si lo piensas bien, comenzarás a actuar de otra forma, eso sí, las tonterías que cometerás serán más grandes y continuas, tanto en cuanto vayas tomando conciencia de la verdad: "no somos nadie y desnudos menos".

domingo, 12 de julio de 2015

Bendito verano.




Si no me llamaran loco de atar
me quedaría a vivir en la playa
para habitar en la brisa del mar
y besar tus labios en la toalla.

Correr siendo el más veloz, caminar
tan despacio como el barco que encalla
para quedar varado y contemplar
a tu lado como el mundo batalla.

Porque tus besos me saben ya justos
si no comparten tu piel, al abrigo
del manoseo en tus  pechos robustos

Y surgir entre las olas contigo
para romper con los  moldes vetustos;
dejar claro que soy más que tu amigo.


sábado, 4 de julio de 2015

domingo, 28 de junio de 2015

Futuro.

      -Papá, ¿qué te hubiese gustado ser de mayor?- pregunta el hijo a su padre.

      -¿Por qué lo preguntas?- contesta el padre dejando de leer para atender a su hijo.

      - Bueno, es un ejercicio de clase para mañana y, la verdad, no sé que contestar...

      -Mira hijo, de pequeño tienes todas las ilusiones del mundo y quieres ser tantas cosas que te confunden; luego vienen las prioridades, te vas haciendo mayor y este puzzle que es la vida te va colocando en tu sitio.- dice el padre mirando fijo a los ojos del hijo.

       -Sí, lo entiendo, pero no me has contestado...

       - Bueno yo quería ser, sobre todo, buena persona, que todos los que me rodeaban pudieran mirarme a los ojos con sincera amistad, como le pasaba a tu abuelo. Yo quería ser igual que él.

       - Pero el abuelo era pobre, tú siempre tenías que ir a comprarle y cuidarlo.- le dice el hijo en tono de reproche.

      - Te equivocas, el abuelo era el hombre más rico y feliz del mundo, tenía todo cuanto le hacía falta: un buen hijo- contesta el padre sin reproche alguno hacia las palabras del hijo.

       - Bueno, la verdad es que yo me lo pasaba muy bien con el abuelo, jamás me riñó y siempre me sonreía.

       - Sé lo que quieras en este mundo y persigue tu sueño porque así serás feliz, pero no te olvides que seas lo que seas, habrá un mundo a tu alrededor con el que tendrás que convivir, ése será el que te juzgue si en verdad eres lo que has querido ser.- dice el padre mirando a los ojos de su hijo.

  Al día siguiente la libreta de ejercicios del hijo estaba sobre la mesa, abierta como por casualidad en la hoja de ejercicios en que la pregunta ¿Qué quieres ser de mayor? se situaba en la cabecera de la misma subrayada. El padre leyó la contestación del hijo: "A mí me gustaría ser Futbolista del Real Madrid, pero de los que meten goles, delantero, ah, y de los que son buenas personas, sonríen, son felices con sus hijos y los quiere todo el mundo.
   Una sonrisa cruzó por la cara del padre.

   

jueves, 18 de junio de 2015

Anduve.

   He clavado mis pies en la tierra mas mi mente se ha revelado para llevarme al cielo; donde habita el interludio que ejerce de estribillo en mi vida, donde la felicidad no se puede evitar porque estás inmerso en ella, donde el cielo es tan azul y tan cielo que te sientes inmerso en paz de vida.
  Anduve una eternidad anclado en el tiempo, sin buscar, sin pedir, sin mediar, con las prisas de una vida loca... Ahora vuelvo renovado, limpio, autárquico, con la libertad de quien sabe cual es su cometido en esta vida por mucho que no quiera darse cuenta o aplazar lo inevitable.
   En algún lugar encontraré ese arcoíris que hará libres a las gotas de agua, convirtiéndolas en mil colores.  Yo estaré esperando, allí, allende se juntan mente y azul... en mi cielo.

domingo, 14 de junio de 2015

Hasta mañana.


Con esta poesía me despido por hoy, algo en mí me dice que no soy el de siempre, ahora me siento prisionero de mis silencios, ellos salen de muy dentro para envolverme en las brumas de las dudas, ésas que te asaltan en cualquier lugar para mirarte por dentro preguntándote quién eres y qué haces -joder, perdón, vil traición- Te echo de menos.

Las arenas del tiempo
han tomado posición
en el reloj...
Mis manos tiemblan,
mi corazón no late,
y mis pensamientos van solos.
Las puertas que abren hacia dentro
no nos deberían pertenecer;
hacen daño aún sin abrirlas,
esconden mares sin estrellas,
noches sin luna,
sábanas de seda negra
y días de soledad.
Déjame mirar de nuevo
tu cielo tan azul... tan cielo.

miércoles, 10 de junio de 2015

La terraza.

En la terraza desierta
amplios butacones llaman a tertulia,
a descanso placentero de libros sin abrir,
a silencios solitarios a la luz de la luna
que revierten la aciaga vida diaria
en el cuerdo bienestar tan necesitado,
tan comedido, tan íntimo.
Dulce fragancia al galán de noche, a jazmines níveos,
a sumisa flor de azahar, a los sueños por vivir...
Todo cabe en la terraza de los sueños
y nada puede quitarse
sin alterar ese gusto por lo profano;
ricas y buenas patatas de la Torre,
fritas con el aceitico de oliva
y una cerveza Estrella de Levante
metida en cubo de hielos.
¡Ay, de las cosas mundanas
que tanto placer producen
y tan poquico desgastan el bolsillo!

domingo, 7 de junio de 2015

El atrapa nubes.

  Iba saltando de piedra en piedra por la mota tratando de pisar todas las nubes que se reflejaban en el agua; era tan temprano que no distinguía el cielo del mar, Un hombre pasó a mi lado muy despacio mientras se reía de ver como iba saltando de una nube a otra y veía mi decepción cuando las nubes desaparecían bajo mis pies. Se acercó a mí y me dijo: "pobre iluso, nunca podrás subir en una nube, lo que pisas es agua, las nubes están allá arriba en el cielo". Y se marchó. Yo seguí jugando a montarme en las nubes.
   Ya de vuelta del segundo molino, el de la Calcetera, el hombre se paró de nuevo a mi lado cuando vio que yo seguía jugando a atrapar nubes en el agua; Tomó asiento en el banco de madera y estuvo un buen rato observándome.

         -¿Dime niño, no te cansas de perseguir las nubes?

         -En el agua no- le contesté mirándole a los ojos.

          -Y dónde querías perseguirlas sino en el agua... ¿en el cielo?

          -Algunas veces lo he intentado pero por mucho que salto no llego, aquí, en el agua, por lo menos puedo pisarlas, aunque en seguida se difuminan.

           -Chico, tú estás mal de la cabeza. nunca podrás subirte a una nube, por mucho que lo intentes.

           -Eso ya lo sé, pero ahora explícaselo a la nube que está debajo de mis pies...

viernes, 5 de junio de 2015

Agazapado

Aguardo en silencio mi oportunidad
agazapado con media sonrisa,
la misma que utilicé para enamorarte
la noche que no teníamos prisa.
Lo recuerdo como si fuera ayer,
cuando yo te perseguía entre los almendros
y tú, tú solo corrías...
Cual jabatillo enfundado en sonrisas
ibas jugando con flores violetas,
blancas, moradas de verdes hojas,
como verdes mis ojos de envidia.
Y ahora aguardo en silencio,
con la agudeza de mi memoria,
un nuevo soplo de vida
porque tú siempre has estado
en el prado de los almendros en flor
y yo, yo siempre he estado allí,
en la quietud del silencio,
revestido de tus encantos,
al acecho de la mínima oportunidad.


lunes, 1 de junio de 2015

Soledad



  Esta noche vuelvo a ti... a sabiendas que serás mi compañera, mi amante, mi pañuelo de lágrimas y sobretodo mi confidente. Hay quien despotrica de ti, que si vuelves locos a los "cuerdos", que si eres mala compañía, que si resquebrajas las mentes más lúcidas: pero eso es a quien no te conoce, a quien no te ha dado cobijo y a quien te ve como represora de sus momentos.
  Yo te conozco bien y sé que conmigo eres dulce néctar de sabiduría; por ello abandono este mundo virtual para que me auxilies en esta noche, como tantas y tantas que hemos compartido. Ven a mí "Soledad" que tengo mucho silencio que compartir hoy. Buenas noches, buena suerte y mejores silencios para compartir en vuestra soledad.

sábado, 30 de mayo de 2015

El emisario del Tiempo V

               -La gente cada vez está peor: "Que esté atento a las señales" será posible... ¿Es que tengo cara de tonto o qué?- me digo mientras me vuelvo a mirar las manos, esta vez están vacías, como siempre.

   Después de andar unos cuantos pasos, vuelvo mi cabeza atenazado entre la curiosidad y el temor, pero el caminante ha desaparecido. Vuelvo a mirar, ha pasado tan poco tiempo que no es posible que haya desaparecido, el camino no tiene variantes, ni a un lado ni a otro, sigue recto y, además, no hay cuestas ni tampoco arboles grandes que puedan ocultar a una persona adulta. En fin, la tarde me vuelve a embriagar con sus dulces aromas y se me ofrece para acompañarme en mi paseo para aclarar mis ideas y dejar que mi mente vuele tan lejos como quiera.
   Al cabo de un rato miro a mi alrededor en busca de pistas que me sitúen pero más allá de hacerlo, todo cuanto veo me es extraño, pero no por ello hay temor en mí, todo lo contrario: una paz interior parece salir para acallar mis dudas y decirme que todo está bien ¿Será una"señal"? Las palabras del caminante toman ahora forma en mi mente y cuando veo una luz que parece un candil al final del camino, que se me antoja nuevo y extraño, sé que es ahí hacia donde debo dirigirme.
 
        -¿Pero qué demonios?- Es la pregunta que me asalta cuando llego a las puertas de mi destino: Una fonda del siglo XIII o XIV algo que he visto en las películas que versan sobre la Edad Media. Sin pensármelo dos veces abro la puerta y me veo inmerso en una fonda tan antigua y bulliciosa como el tiempo, miro hacia detrás para contrastar la paz que he dejado detrás de mí pero la puerta ya está cerrada, ni me atrevo a salir; algo me dice que no lo haga, esta aventura es hacia delante sin mirar atrás. Entonces le veo, se parece al caminante, pero más, como diría sin ofenderle, es como si el tiempo le hubiera caído encima de golpe y no hubiera podido remediarlo. Alza su mano macilenta cuyas venas se enredan en sus huesos para dar, si cabe, un toque más macabro a su aspecto  indicándome que me acerque a su mesa. Todos los presentes en la fonda callan ante mi presencia y giran sus cabezas para dirigir sus ojos hacia mí. Despacio me abro paso hacia la mesa del caminante y cuando llego a su altura, alguien me ofrece una silla que recojo gustosamente para sentarme en ella, entonces el caminante me ofrece su mano mientras una mueca de sorna, que aparenta ser una sonrisa, se refleja en su cara mientras me dice: "Bienvenido, te estaba esperando".
   La duda me asalta entre salir corriendo o agarrar la mano tendida. Me declino por lo segundo.

              - ¡Dios Santo! ¡Qué cojones...! ¿Quién diablos eres?- Es todo cuanto puedo decir sin llegar a vomitar mientras me quedo clavado en la silla perplejo ante lo que han visto mis ojos y he sentido en mi corazón.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Parada sin fonda.

  Esta vida pasa muy deprisa, tanto qué: si no te paras de vez en cuando para echar un vistazo y ver dónde estás, qué haces y qué quieres de ella, te la pierdes. Tienes que llevar cuidado porque si te pilla al descuido te atropella (tu propia vida) sin remisión para dejarte en la cuneta. Escribo esto porque quizás, solo quizás, hoy necesito pararme para saber dónde estoy, qué hago y qué es lo que realmente quiero; pero es que va tan rápida que tengo la sensación de que me la estoy perdiendo.

sábado, 23 de mayo de 2015

miércoles, 20 de mayo de 2015

Buenas noches.

   Esta noche se me escapan las palabras... se van volando lejos, muy lejos para desaparecer. Y solo quiero traer a mi memoria aquellas que nunca dije, las que se quedaron pegadas a mis labios (y los   tuyos) para nunca salir y que se transformaron en besos.
   Y ahora déjame que te mire mientras te haces la dormida, lo necesito para seguir respirando, para seguir viviendo... y no te rías, ya sé que puedes leerme el pensamiento.



domingo, 17 de mayo de 2015

De ruta.

Vienen a mí los caminos por recorrer;
veo de lejos su destino
para señalar allá en el horizonte
una guía alternativa al rumbo.
Los riscos de las laderas,
atenazan los refugios de los valles
y sus precipicios vagan
en busca de algunas víctimas propicias,
suben trepando ahogados cánticos
de almas lesas, agraviadas por el fatídico final.
Mi rumbo, cual engañada brújula
no separa del camino, ni hambre,
ni tampoco el buen vino.
¡Qué buenos esos masajes para los calambres!
¡Lástima que queden tan lejos esos dedos
que tanto aliviaron mis andares!
Camino y tiento, soltando por mi boca el aliento
y una canción que aprendí en la linde del camino
mientras degustaba miel acompasada
de buena charla y mejores tertulianos.
He me aquí en la disyuntiva:
seguir el camino que se me revela ante mis ojos
o hacer depósito de huella propia,
calzando mis pies de nuevas rutas.

viernes, 15 de mayo de 2015

El Emisario del Tiempo IV

   Peter no sabe dónde se encuentra, simplemente porque él no entiende de esas cosas, él solo sabe de su mundo. Hay un hombre golpeando a su madre mientras le grita en la cara algo que es incomprensible, pero claro, es que Peter tampoco entiende el idioma que usan los mayores, bueno, el de su padre sí, pero su padre ya no está... bueno eso tampoco es del todo cierto, se fue pero sigue estando.
  Peter ni siquiera siente el dolor cuando ese hombre tan bruto, con esas manos tan grandes le da una hostia que le tira de culo. Peter se levanta, con su cara de bobalicón y, como la silla ya no está en pié, se sienta en el suelo, pero no se mesa el pelo, no se toca la cara con su mano, a pesar de que le hierve, solo se queda sentado en el suelo con la mirada perdida.

               -¡Ves a lo que me obligas perra inmunda!- vocifera el hombre malo-. A mí no me gusta pegarle a los niños, y menos a los tontos, ¿ sabes por qué tu hijo es tonto? Pues porque sus padres son tontos. Si me dices dónde está lo que busco y que el hijoputa de tu marido me robó, pues no pasa nada... ¡No pasa nada. Joder!- termina diciendo mientras se acerca de nuevo a Peter.

     La madre de Peter no contesta, solo gira su cabeza para intentar ver a su hijo, pues éste ha empezado a tatarear una canción; hum, hum ... hum hum hum... hum, hum hum. Y eso no había sucedido nunca...

    El hombre malo arma su puño mientras mira a los ojos de Peter, solo ve sombras.

    Peter fija la vista en el espejo de Padre, un espejo negro que a Madre no le ha gustado nunca, pero a él sí, y a Padre también.
    Al hombre malo no le da tiempo a parar su puño cuando ve en la pupila de Peter cruzar una sombra que conoce muy bien y siente un escalofrío que se convierte en pánico. Peter saca su lengua para saborear la sangre que corre por la comisura de sus labios mientras mira a Madre, algo que nunca antes había sucedido y Madre pone cara de extrañeza, pues ve en su hijo, algo que nunca antes había visto mientras se le eriza la columna vertebral. El hombre malo golpea a Peter y un aullido sale de su boca, su zarpa se enrojece por momentos mientras un humo negro con olor a cieno sale de su tobillo izquierdo inundando toda la habitación de ese olor inmundo con sabor a muerte. Ahora el hombre malo está en el suelo con los ojos fuera de su cuenca, pero negros, su boca abierta mientras su lengua se ha encogido en su paladar para asfixiarle y, derrumbado en el suelo, su cuerpo de mastodonte da un par de sacudidas para terminar inerte en el suelo, de sus oídos empieza a manar un hilo de sangre...

     Peter vuelve a mirar el espejo negro, sonríe mientras tararea esa música que a su Madre empieza a sonarle... es de una serie de televisión algo de Juego de... pero no termina de sacarle el ritmo mientras se desmaya.

    Peter vuelve a mirar el espejo negro y en sus pupilas una bruma se refleja tan negra que solo él es capaz de verla. Ahora la cara de Peter muestra una mueca que solo él sabe que es un atisbo de sonrisa mientras sigue tarareando: hum, hum ... hum hum hum... hum, hum hum...
 
 

miércoles, 13 de mayo de 2015

sábado, 9 de mayo de 2015

viernes, 8 de mayo de 2015

El emisario del Tiempo III

                 - ¿Estás seguro de que quieres venir?

                 - No tengo alternativa . . . y lo sabes Juan. Arranca de una vez, antes de que alguien empiece a preguntarse qué hacen dos gilipollas en una lancha a estas horas.

                 - Ray, mírame a los ojos, si zarpo no habrá vuelta atrás, eres mi hermano pequeño, no tienes porqué hacerlo...

                 - Sabes que le debo dinero al hijo de puta del Gordo y si no se lo devuelvo mañana lo voy a pasar mal...- contesta Ray mirando de hito en hito a su hermano, sin pestañear, aguantando la mirada como si el miedo no fuera con él. En su interior le temblaba hasta el alma.

                 - Como quieras, vamos allá. Ah, nada de heroicidades, si aparece la lancha o el helicóptero lo tiras todo por la borda, ¿Me oyes?- le dice Juan dando un apretón del brazo a Ray- Lo tiras todo, asiente con la cabeza si me has entendido- sigue inquiriéndole mientras los potentes fuera-bordas convierten el silencio de la noche en un estruendo ensordecedor.

    Ray baja la mirada y asiente con la cabeza mientras se zafa de la zarpa de su hermano mayor. Vuelve a mirarlo con la extrañeza de quien sabe que este no es su sitio, tampoco el de su hermano pero así es la vida. . . 

                 - ¡Pues vamos allá ... !- grita Juan al viento mientras el embarcadero se va diluyendo.

     Ray se agarra como puede a la barra de acero que le sirve de asidero mientras la lancha se pierde entre los saltos de espuma, el viento en la cara y el miedo en el alma, en una noche sin luna.

           

miércoles, 6 de mayo de 2015

El emisario del Tiempo II

Recogí el cigarrillo de su maltrecha boca para darme cuenta de que ya no estaba, se había ido, y su mirada andaba perdida allá donde su mente se encontrase. Comenzó a hilar palabras inconclusas balbuciendo otras que eran ininteligibles. Y miré de nuevo a sus ojos entonces comencé a encontrar las pistas de lo que estaba ocurriendo pero no la respuesta. Donde antes había un infinito perdido ahora aparecían sombras que helaban mi sangre y atenazaban mi corazón y eso no es fácil que ocurra en mí; entonces le zarandeé con todas mis fuerzas y su cabeza parecía a punto de salir rodando hasta que volvió en sí y mirándome asombrado se incorporó...

                        - ¿Qué cojones haces tío? ¡Quieres matarme o qué!- me dijo escupiendo por la boca mientras se masajeaba el cuello.

                       - ¡Joder! Tenías que haberte visto parecía como si te hubiese dado un yuyu ... me has asustado de verdad ...

                      - ¿No me habrás tocado las manos? ¡Dime que no...! - me contestó con furia contenida en sus palabras, como si mi vida hubiese dependido de ello. .

                      - ¡Serás capullo!, ¡qué mierda es esa de que no te toque las manos en tus "Transformaciones"!, ¡siempre igual; "no me toques las manos, no me toques las manos"! ¿Qué me va a pasar ... me voy a volver maricón o qué? - le espeté casi rozándole la cara, y enseguida me retiré de él tapándome las narices ante el fuerte olor que despide cuando entra en estos "trances".

                      - ¡Déjame en paz ...!  y pide otra frasca de vino si quieres que siga contándote mi historia.

                      -Por hoy está bien, ya me has asustado bastante... te dejaré pagada la bebida. La mar me espera y esa zorra no perdona ni una, así que tengo que estar sobrio.

                      -Cuídate esta noche, no hagas tonterías, mañana te espero para continuar con mi historia- me dijo mientras con un acto involuntario casi roza mi hombro con su mano...

                   

   
 

lunes, 4 de mayo de 2015

El emisario del Tiempo I

   La tarde se me echó encima, el camino se me hacía lento pero no cansino; pues estaba disfrutando de cada momento, de cada vista que el paisaje me ofrecía y, sobre todo, del silencio que tanto me acompaña en mis paseos. El caminante se me echó encima casi sin darme cuenta, por un momento sentí miedo, su aspecto no era muy halagüeño pero cuando intercambió un saludo al cruzarnos toda reticencia por mi parte se diluyó: su voz era tan dulce y profunda que nada malo podía salir de tan armoniosa sentencia: "Buenas tardes nos de Dios, y que sea él mismo el que te acompañe y guíe". me dijo mientras cruzábamos nuestros pasos. Por un momento no acerté a decir nada pues me pilló por sorpresa. Le miré a los ojos y solo alcancé a ver bondad en ellos. Por fin, ya alejado unos pasos del caminante, me volví y conteste: "Igualmente, amigo caminante, que Dios guíe tus pasos en esta tarde tan armoniosa que Él nos ha regalado para que la disfrutemos".

            -El reloj de arena que llevas en la mano no te pertenece. No es tu tiempo el que cuenta. -me contestó el viajero mientras daba vuelta a su cabeza mirándome con dulzura.

           -No acierto a comprender qué quieres decir,  no llevo ningún reloj en mis manos y menos aún de arena...

           -Mira bien entre tus manos- me dijo mientras hacía alto en su camino y se volvía para ponerse frente a mí.

    Para mi asombro, un reloj de arena apareció, como por arte de magia, entre mis manos...  lo más asombroso era que el reloj no tocaba mi piel, permanecía envuelto en un aura luminosa flotando a una milésima sin llegar a rozar mis palmas. Mi cara de sorpresa tuvo que ser mayúscula pues el caminante sonrió dulcemente con cara de comprender mi impresión.

        -¡Qué demonios...! -grité mientras saltaba hacia detrás dando palmadas en un intento de hacer desaparecer el susodicho reloj.

        -No te preocupes, ya te he dicho que no te pertenece pues no es tu tiempo el que cuenta. Tienes que estar atento a las señales, hazme caso, las señales serán las que te indique lo que tienes que hacer, ve con Dios pues solo Él puede dar sentido a tu vida.

 


domingo, 26 de abril de 2015

Soy yo.

   El fuego purifica mis entrañas para dejar el alma al aire, la lluvia vuelve sobre sí misma para apagar los rescoldos del pecado y me pilla en mitad de la calle desnudo por dentro y por fuera, soy todo eso que ves, ya no puedo ocultar nada. Noches de bohemia en las que el reflejo de mi luna Gitana me delata... soy yo.

Volver siempre.

  Sentado en el faro de mi vida, el acantilado se ofrece con estruendos que son deseos de mi memoria: estoy con los pies colgando, mis manos sobre una barandilla carcomida por la sal, y mis pupilas encendidas en luz de luna gitana cuando me asaltan las voces de mis silencios, el viento me las trae para jugar conmigo al juego de verdad o mentira, siempre pierdo; pero siempre termino jugando. No hay premio pero me llevo conmigo la melodía de las olas en el fragor de la batalla contra las rocas, el húmedo sabor a sal en mis labios y mis momentos a solas ... después siempre vuelvo a ti.

viernes, 24 de abril de 2015

martes, 21 de abril de 2015

Cosas que salen de muy dentro.


Anoche escribí esto a última hora en mi facebook, hoy lo he leído de nuevo y me he echado a llorar, quiero compartirlo en mi blog, pues no hablar de las cosas hace que las tengas más presentes.

   Es mi alma la que encuentra en la música su peine, hoy no puedo desenredarla y las lágrimas han hecho parada y fonda en mis ojos, Ya no estás y eso me duele. Estoy escuchando al gran Ennio Morricone en su tema Death de los Intocables . . . La paz sea contigo pues yo no la encuentro esta noche y por más que lo intento mi alma solo baila al son de mis lágrimas, malditas seáis porque salís tan de dentro que no puedo pararos. ¡Joder ... ! -Lo siento . . . lo siento- ¡Dios, qué impotencia!

lunes, 20 de abril de 2015

Vino a mí el aire.

    Vino a mí el aire y cuando me impregnó con sus caricias quedó entretenido en mis cabellos, me subí en su basquiña para volar muy lejos; con las prisas evadidas, con la vida en el punto de mira, con la esperanza por montera y tu rostro en mis pupilas.
   Ahora me dejo llevar.

domingo, 19 de abril de 2015

Premio "II concurso de microrrelatos la sal"

Amigos blogueros, quiero compartir con vosotros una noticia: me han otorgado el premio al mejor microrrelato en el apartado de autores locales del II concurso de microrrelatos "La sal" que convoca Salinera Española con la colaboración del Excelentísimo Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar.
  Hoy comparto esta entrada de Visitación Martinez Martinez porque gracias a ella mandé un microrrelato al que titulé "Salvados" y tengo que daros una buena noticia, hace unos días me llamó la concejala de cultura, Silvia Egea Morales, para comunicarme que se me ha otorgado el premio al mejor microrrelato en el apartado de autores locales. Para mí ha sido una noticia que me ha hecho mucha ilusión, máxime cuando no mando nunca trabajos a concursos, a pesar de los continuos apoyos y ánimos para que me presente a ellos, amigos como José Luis Morante Martín, gran escritor y mejor amigo, Armando Manrrique Cerrato poeta y al que agradezco su firme constancia hacia mi trabajo, o Mateo Miras Hernandez, compañero de trabajo que siempre me anima a seguir escribiendo y sobre todo a presentarme a concursos.
El premio se lo dedico a todos ellos y a la comunidad bloguera que siempre animan desde el mundo virtual que es Internet. Me presenté a este concurso por circunstancias que han concurrido en mi vida y que tenía que dar escape a las emociones que en esos momentos me agobiaban, nada mejor que escribir para dar rienda suelta a esas emociones y alejarlas de mi vida. En fin, el próximo jueves día 23 de Abril a las 21 horas en la Casa de Cultura de San Pedro del Pinatar, estáis todos invitados. Ya solo me queda darle las gracias a "Visi", como todos la llamamos ya, por publicar en su muro el cartel del concurso, de lo contrario ni me hubiera enterado.



II Consurso Microrrelatos "La Sal"
Bienvenido a San Pedro del Pinatar Portal del Excelentísimo Ayuntamiento del municipio de Murcia. Toda la información sobre playas, turismo, actividades, eventos, deporte, cultura...
SANPEDRODELPINATAR.ES|DE SERAFINA

domingo, 12 de abril de 2015

Cosas mías.

Puedo vivir contigo; pero no sin ti.

Si me miras a los ojos no te puedo engañar.

Si te miro a los ojos desnudas mi pensamiento.

Todo iba en serio hasta que me enseñaste tu risa.

Sé que puedo hacerlo mejor; pero no sé cómo.

Vuelvo a ser yo, me río por todo. Jejeje.

Podía haber hecho algo más, pero eso lo sé ahora.

Puedo amarte hasta la locura; pero si me lo pones tan difícil me volverás loco.

Puedo entender que la maldad sea un desdoblamiento de nuestra personalidad a la hora de convivir, lo que no entiendo es la maldad gratuita, ésa sí que hace daño.

No se elige a quién amar y menos aún a quién dejar de hacerlo.

Mi vida es a medias contigo, nuestra vida es a medias entre los dos y tu vida es tuya ... Y no te rías porque es verdad. (Ah! Tú también te ríes porque sabes que es verdad, eso es porque te pasa lo mismo, jejeje).

sábado, 11 de abril de 2015

Los sentidos.

Miré a los ojos del moribundo
para tenderle la mano
y poder salvar
aquello que estaba perdido.

Toqué sus manos,
serpenteé en sus huesos,
rocé su angustia
y noté su miedo.

Oí a quien ya no estaba,
escuché su voz,
atendí sus súplicas
y nada pude hacer.

Olí el miedo al óbito,
olfateé a quien ya dormía
y nada me detuvo:
ya todo estaba perdido.

Gusté de la miel de vida
con sabor a  mil flores,
se volvió infecta con el tiempo;
el mismo que nos condena.

viernes, 10 de abril de 2015

Carta a mi Papá

   Los susurros que nos salen de muy dentro, del corazón, van aflorando hacia fuera tomando más y más fuerza hasta que se convierten en una voz que nos sale por la boca. Incomprensiblemente  nos damos cuenta de que nadie nos entiende y entonces nos percatamos de la realidad: los sentimientos no se pueden describir con palabras y aún menos imprimir en papel blanco con tinta. Las palabras se nos aglutinan en la garganta para hacerse un nudo, tan grande, que nuestra boca se bloquea hasta casi asfixiarnos, menos mal que las lágrimas afloran para que descarguemos nuestras emociones -benditas lágrimas-.
  Tras la dolorosa muerte de mi Papá, porque así le he llamado siempre, me toca comenzar a vivir sin Él, por eso los susurros de mi corazón ya no afloran hacia fuera, se quedan dentro, muy dentro, para hacerse voz vibrando corazón con corazón, ése mismo que a mi Papá le sobraba...
  Papá una vez me dijiste que únicamente entendería lo que me querías cuando ya siendo padre, yo mismo, te perdiera y mirase a mis hijos a los ojos, por desgracia, ahora he comprendido lo que significan esas palabras. Siempre contigo y en mi corazón, mi Papá.

domingo, 29 de marzo de 2015

Haikus pasajeros.


En mi memoria
las lágrimas de lluvia
ya se confunden.

Ya no me entiendes
¡Quién me lo iba a decir!
Por ti fui todo.

Verme en tus ojos
pasajero del tiempo:
ciclo sin fin.



Es suficiente
una sola mirada:
todo a mis pies. 

domingo, 22 de marzo de 2015

Tiempos de cambio.

   ¿Somos conscientes de lo que está ocurriendo hoy? Tengo la sensación de que estoy viviendo un momento histórico y no quiero perdérmelo.
    Al igual que el "efecto mariposa" se produce a miles de kilómetros y su efecto se materializa a tu lado dando un vuelco a tu alrededor, a tu vida y a tu mundo, creo sinceramente que a partir de hoy van a cambiar, y mucho, las cosas en España. Los cambios van a venir precisamente sacudiendo a la clase política que hasta ahora se estaba escapando de la quema. Sí, no me miren así, nadie escapa a su entorno y si éste está convulso, al final te atropellará como ese efecto mariposa que te envuelve arrastrándote hacia la nada sin saber porqué ni por dónde te ha venido.
  Las elecciones andaluzas van a  tener unas consecuencias que en estos momentos nadie pone en duda y  a la que nadie pone límite. El pueblo ya ha pagado al erario y ha quedado libre de culpa soportando lo peor de una crisis que hizo suya porque sus gobernantes así lo quisieron, amén de que ellos mismos -los políticos- no sabían siquiera de dónde les venían los palos; pero he aquí, y ahora, que las elecciones llegan y entonces todos se enmiendan en el patriotismo, el golpe de pecho y la palabra fácil de un "Vía Crucis" que ellos no han andado: El pueblo Sí.
  ¿Y ahora qué? Pues mucho me temo que a partir de ahora se abre un nuevo capítulo en el que el vulgo queda excluido de la lucha por el poder y, lo que era un solo bando contra el pueblo, ha de convertirse en una jauría de lobos hambrientos por un trozo de carne cruda que después habrá que cocinar, eso sí, a escondidas y sin armar alboroto, pues el sillón es sólo uno y muchas las nalgas que lo ansían.
  Que Dios nos asista a la hora de repartir suerte y que lo que defequen los de arriba, se lo queden en los despachos, no vaya a ser el Demonio que también quieran que les limpiemos la trona.

Hoy Luna nueva,
todo tiembla alrededor,
tiempos de cambio.


sábado, 14 de marzo de 2015

Vino con el vino.

Te secundo en el intenso deseo de estar junto a mí.

El caos revuelve las vidas para terminar dándoles orden.

Vuelve a mí el perfume de tu piel cuando ya no estás.

Si crees que lo has vivido todo, espera a ver qué te sucederá mañana.

Si te sorprende es porque no lo has vivido.

Si te vas, no me cierres tu puerta, la soledad de la oscuridad me da miedo.

¡Ay, cervecica si no emborracharas! Toico er día junticos.

Me afecta tanto que lo necesito para vivir.

Nunca es tarde si llegas.

Puede que no vaya contigo, pero al final te afectará.

Nunca tengas una pelea limpia.

Si aceptas una gallina, tendrás que devolver dos.

Si lo echas de menos es porque lo dejaste ir.

Hablar de ello no lo solucionará, pero te sentirás mejor.

Nunca se termina, siempre estará ahí.

Romper una roca con gotas de agua es fácil, solo que lleva mucho tiempo.

El tiempo es nuestro pero no podemos controlarlo.

domingo, 8 de marzo de 2015

Búscame.

Si sigues mis huellas y no me encuentras,
me miras y no ves a quien conocías,
o me hablas y no me hallas en la réplica.
No indagues más:  Yo me fui con el viento,
solo, para refugiarme en la lluvia
y así poder esconderme del mundo.
Búscame en la melodía
de una canción de amor,
en el sentimiento de una taranta,
o el tierno susurro de una balada.
Búscame en tu memoria,
en ella hallarás la sinfonía
de esa canción que es la tuya y la mía.


domingo, 1 de marzo de 2015

Pensamientos en un minuto

-Si las lágrimas te asaltan, dales salida, no importa lo que los demás piensen, sólo es importante aquello por lo que aparecieron.

-Si tu vida no te permite ser quien eres realmente, procura ser tú mismo en tus sueños, al final de tus días, esa doble vida se confundirá, y te quedarás con lo mejor de las dos. Suerte.

- Hay dos tipos de personas, los que iluminan el camino y los que siguen la luz, no importa si eres luz o sombra pero sí es importante que sigas el camino que hayas elegido por ti mismo, a final, te darás cuenta que todos irradiamos luz.

-La libertad es una palabra sinónima al aire, sin ellas no hay vida.

-Si dejas que te gobierne alguien a quien crees menos inteligente, preparado, honesto y guapo que Tú, limpia el espejo en el que te miras, quizás sea hora de verte tal cual eres.

- Si no dices lo que piensas, al final, tu verdad se irá contigo y los demás solo sabrán de tu silencio.

jueves, 26 de febrero de 2015

Ese juego de damas.

Esta poesía va dedicada a una fotografía que he visto en el cartel anunciando las jornadas de la mujer en San Pedro del Pinatar, en ella se ve a dos mujeres de espaldas vestidas de blanco y negro, en la playa con el cielo plomizo y un reflejo de ambas en el agua de la arena.

Ese juego de damas:
de blanco satén y negro esperanza.
jirones de aire blanden sus faldas
y en derredor: reflejos de otra noche estrellada.
Avante, solo camino de arena y playa;
atrás queda la vista y el reflejo en la arena mojada.
Diluye la plomiza tarde dos figuras de damas
de blanco satén, y negro esperanza,
 a cual más guapa.
¿Qué más da si va mi mirada a tu espalda?
Me quedo con el reflejo diluido en la arena mojada
con el aire bailando sus faldas
y ese juego...
ese juego de damas.

lunes, 23 de febrero de 2015

miércoles, 18 de febrero de 2015

Melodía

Escapas entre mis manos
como una melodía
que resuena en mi memoria
que no puedo, no termino de tararear.
Ciño mis manos al viento
para mirar allende se traban cielo y mar;
donde las rocas se alzan en riscos
que van abriendo heridas
arrancando mi piel cuando la rozas,
quebrando mi voluntad si me miras,
sembrando dudas cuando me amas.
Ya no eres quien solías y eso quema.
Me quema calcinando mi vida por dentro
para abrasar mi cuerpo por fuera.
Y no estás, ya no estás:
cual sombra me atraviesas
para dejar la melodía sin acabar
con las notas impregnando mis sábanas
y hacer de la ausencia... Una vida.






miércoles, 11 de febrero de 2015

domingo, 8 de febrero de 2015

Jhericó y los habitantes de la noche -capítulo 7-

    El Kenwuo abre su enorme y potente boca en una demostración de fuerza, mira fijamente a Jhericó, que se haya plantado frente a él sin inmutarse, y lanza un aullido aterrador que hace acallar los murmullos dentro del restaurante. El silencio de la noche marca ahora los tiempos y los dos contrincantes quedan frente a frente sin que ninguno tome la iniciativa y, por contra, tampoco dan un paso atrás. Un nuevo estallido hace que la sangre de los presentes se hiele a la vez que el cartel del restaurante se apaga para dejar la calle totalmente a oscuras, sólo el cuerpo de Jhericó se vislumbra con el reflejo de las luces que salen a través de la cristalera del restaurante como dardos lanzados al azar sin destino fijo.
  Una sombra se mueve en la obscuridad y Jhericó, con un movimiento tan rápido como imperceptible para los clientes del restaurante, porta en su mano a "Gabriel", su katana, adoptando la postura de defensa y alerta ante un ataque: pies flexionados levemente, cuerpo relajado con la espalda recta, y su katana cogida con ambas manos dejando la empuñadura a la altura del pecho desplazada a la derecha a la par de su hombro.
 Jhericó se haya ahora preparado para entrar en combate; la sombra se hace visible y unas alas tan negras como la noche, baten el aire dejando en el suelo a un ser magnífico a la vez que aterrador, el Kenwuo se convierte entonces en un perrito faldero al rededor de su dueño.
  Jhericó permanece inmóvil con la vista fija en la criatura, ni un pestañeo por parte de los dos contrincantes. La diabólica figura levanta una mano y como por arte de magia se forma una ventolera que levanta polvo y papeles del asfalto como si fuese un gran ventilador; el chisporroteo que produce al estallar el último de los tubos fluorescentes del cartel de la fachada del restaurante deja a la vista de Jhericó una enorme bandada de seres que aletean al unísono en la oscuridad de la noche a la espera de una orden. El único gesto que delata la impresión que esta imagen produce en Jhericó es el movimiento de su galillo al tragar saliva.
   Un coche hace su aparición en la calle, el conductor deslumbra a la criatura, y al verla pierde el control del vehículo que termina estrellándose contra la acera empotrando el morro en un hidrante. El desconcierto es total y los clientes del restaurante salen despavoridos a la calle en un intento de escapar pero la respuesta de las criaturas es inmediata y los clientes del restaurante enseguida son atacados por las criaturas en un cuerpo a cuerpo cuyo desenlace es rápido y mortal para los pobres humanos. Una de las criaturas se acerca a Jhericó y éste no se hace de rogar: le asesta un tajo tan fuerte en el ala izquierda que ésta se desprende del cuerpo de la criatura mientras cae al suelo, entonces, el jefe de la horda suelta un alarido de dolor infrahumano que hace que todo se pare y el silencio se adueñe de la calle en medio de la batalla. Jhericó mira a la criatura herida y ésta intenta golpearle con el ala derecha, Jhericó mueve tan rápido a "Gabriel" que la cabeza del ser alado no se separa del cuerpo hasta que la criatura no cae hacia detrás ya muerta. El cruce de miradas entre el jefe de las criaturas y Jhericó no hace sino más que aumentar la indignación del monstruo, para entonces, todos los clientes que salieron del restaurante se encuentran en el suelo en medio de un gran charco de sangre que parece inundar toda la calle, Jhericó vuelve a adoptar la posición de defensa con su katana señalando al jefe de los seres alados y éste da la orden al Kenwuo de atacar. Jhericó saca un shuriken, tan rápido, que al perro, cruce con el Diablo, no le da tiempo a cerrar su enorme boca, tan temible a la vista. y el disco de acero tan afilado como una navaja corta su lengua y se incrusta en su paladar, el segundo shuriken sesga la yugular del perro, con tanto acierto que cae desplomado, sin vida, ahogado en su propia sangre.
  Dos coches de policía, precedidos por sus sirenas aparecen como un estruendo dando luces y llevándose por delante los cuerpos mutilados de los pobres diablos que intentaron escapar, frenan delante del restaurante y cuando salen de sus coches, armados hasta los dientes lo único que ven es a un gigantón vestido de negro con una katana en la mano, en el suelo una criatura salida de una película de miedo desmembrada y un montón de cuerpos destrozados que se aparecen en una sangrienta escena delante de sus focos.
   Jhericó enfunda su katana, mira hacia el cielo de la ciudad, da media vuelta y su mirada se dirige hacia la cristalera del restaurante, una sonrisa cruza su cara mientras guiña un ojo a Tina.







 

domingo, 1 de febrero de 2015

Jhericó y los habitantes de la noche -capítulo 6-

      Jhericó termina de saborear el trozo de pizza que le ha servido Tina, apura de un trago la cerveza, y se echa hacia detrás en su silla, casi se despereza pero no es tan mal educado y se resiste a la tentación. Un escalofrío recorre su espalda, es una sensación que le ha salvado muchas veces la vida: alguien le está acechando.

              -¿Te apetece algo más?, ¿un café quizás?- Le pregunta Tina cuando pasa por su lado.
              - Nada de café, un whisky me vendrá mejor, ah, sin hielo y en vaso bajo- contesta Jhericó aún con la mosca detrás de la oreja.
     
   Jhericó mira a través de la cristalera hacia el exterior, la calle principal está muy transitada y nada parece anormal en cuadro que aparece ante él. Es noche cerrada y lo único que está cambiando son los personajes que desfilan por el exterior; van desapareciendo las parejas y los grupos de amigos en busca de aventuras nocturnas. Ahora van tomando la calle, como suele decir Jhericó. "las aves nocturnas" los auténticos pobladores de la noche. Entonces lo ve, o mejor dicho, los ve: un par de ojos tan negros como la noche sin luna. Y están fijos en él. De nuevo el escalofrío recorre la espalda de Jhericó que se sobresalta cuando Tina deja el vaso de whisky en la mesa.

                -¿Qué te pasa? ¡Menudo susto te has llevado!, ¡ni que hubieras visto al diablo!- le dice Tina al ver la reacción de Jhericó,
                -No será el diablo en persona, pero una de sus criaturas sí- contesta Jhericó señalando con su mano en dirección al par de ojos que le acechan.

   El sobresalto hace que a Tina se le caiga la bandeja haciendo un estruendo tan grande que atrae todas las miradas de los clientes, el silencio se hace entonces el dueño y señor del local, todos los clientes fijan su mirada  a través de la gran cristalera que da al exterior.
  Una a una las farolas van apagándose cuando sus bombillas estallan haciendo saltar chispas eléctricas que parecen incendiar por momentos la noche. Cuando acaba de estallar la última de las farolas, el kenwuo hace su aparición sentándose a la puerta del restaurante. El parpadeo de luces del cartel del restaurante confieren al enorme animal un semblante tan diabólico como terrorífico.

               -Pero ¿Qué demonios es eso que hay en la puerta? ¿Un perro? ¡Debe ser un cruce con el Diablo!- Se oye decir en el salón.

   Un hombre tan alto como gordo sale de la cocina con un bate de béisbol en su mano derecha, blandiéndolo como si fuese una prolongación de su brazo, se encamina hacia la puerta y, sin mediar palabra, ni mirar atrás, sale al exterior intentando ahuyentar al animal amenazándolo con el bate. Jhericó salta de su asiento en un intento de advertir al gigantón pero llega tarde, la respuesta del kenwuo es tan rápida que para cuando Jhericó sale a la puerta el hombre yace en el suelo envuelto en un charco de sangre, el animal le tiene cogido por la yugular y lo zarandea como si fuese un muñeco de trapo. Los gritos de terror salen por la puerta acompañando a Jhericó, entonces el animal suelta su presa, ya sin vida, y mira a los ojos de Jhericó mientras le muestra la fiereza de su dentadura.

 

sábado, 31 de enero de 2015

Ha llegado la hora.

   Si contara las voces que me secundan en el oprobio de la dejadez, quizás fuera la vergüenza la enseña en el ocaso de las miradas, a la cara, de quienes esperan que, de una vez, despiertes del letargo y comiences a tomar las riendas de tu vida y, por ende, de quienes te rodean.
  La queja instalada en el quehacer diario nos venda los ojos y abre pozos que nosotros mismos vamos ahondando. Y para cuando queremos darnos cuenta, las paredes son tan altas y el fondo tan profundo, que la única salida es una mirada perdida y fija al frente, cuya ceguera palpita al son de un corazón latente, tan absorto en sus quehaceres, como Tú en la quietud e intimidad del sofá.
  La hora ha llegado -luego no te quejes-, darle voz a tu vida, quizás traiga la compañía de más problemas, pero serán los tuyos, no los que los demás quieran trasladarte y sean o no acertadas tus decisiones, cuando las generaciones que se sienten a tus pies te pregunten por tu vida, estarás en disposición de decirles que la viviste siendo Tú, para bien o para mal.
  Y ahora me levanto del sofá para salir fuera. ¡Vaya, está lloviendo...! No me daré por vencido y cogeré un chubasquero. Ah, eso sí, por favor, lleven cuidado ahí fuera...

miércoles, 28 de enero de 2015

Haikus en flor

  Flor del almendro:
el mágico espectáculo
  con pies de nieve.
 



 Almendro en flor
rodeado de invierno:
   magia tangible.

lunes, 26 de enero de 2015

Secretos del alma.



Las puertas que abren adentro
Nunca debieran se abiertas
Encierran poemas de anhelo
Dejando lagrimas yertas.

Son pozos llenos de miedo
Con retales de sospechas
Y presagios de aislamiento:
¿Qué hay detrás de las puertas?

Qué traidor es el recuerdo
Dejando puertas abiertas
Llenas de dolor y deseo
Con las historias deshechas.

Amor, locura y secreto
Historias de almas maltrechas
Con equipaje ligero
Y lágrimas que abren brechas.

Miro al camino viajero
Ausente está de puertas
Tienta mi destino al paseo
De las conciencias desiertas.

jueves, 22 de enero de 2015

Mar Menor


Algún día este mar se hará camino
bajo mis pasos.
Caminaré despacio con el recuerdo
de aquel niño que nunca se ausentó.
¿Cuántos años hace de eso ya?
El misterio se pierde en mi destino,
y si ahora voy a recorrerlo
intentaré no volver atrás.
Un pedazo de mi tiempo atrapado en la memoria
mojará mis pies,
y el viento fresco -con olor a sal-.
 se hará melodía en mi cara.
¿Qué será de mí ahora que me haces volver
sobre mis pasos?
Este es mi Mar Menor -en extensión
pero... ¡Es tan grande su huella!-,
será el que marque mi destino.
Y queda dicho:"Si nadie habrá de morir por mí
seré yo quien viva en tus orillas para ti".


miércoles, 21 de enero de 2015

Jhericó y los habitantes de la noche -capítulo 5-

     Jhericó se queda inmóvil cuando una imagen se despeja en su cabeza. La claridad de la visión hace que su cuerpo se ponga rígido y en guardia: la criatura que tiene detrás y está a punto de atacarle es un Kenwuo, Está seguro de ello, siempre acompañan a estas criaturas, es un perro negro de la muerte. Según las historias que se cuentan,  un cruce entre Satanás y un Boerboel sacando lo peor de los dos. Y ahora lo tiene justo detrás.
     Un sonido imperceptible para el oído humano resuena en la noche y el kenwuo se retira pasando casi por encima de Jhericó, cuando el animal se reúne con su dueño éste mira hacia los contenedores donde Jhericó no da crédito a lo que ve: el ser vampírico le está mirando fijamente: "Esos ojos, esos ojos que me están mirando... ¿Dónde los he visto antes?". Se pregunta Jhericó mientras la criatura desaparece en medio de las sombras dejando un olor acre que le hace carraspear.

                       -¡Menudo cuajo tienes!- Oye detrás suyo Jhericó.
                       -Y suerte- contesta Jhericó sin dejar de mirar hacia el escenario donde ha ocurrido todo.
                       -¿Qué demonios era eso que estaba detrás tuyo... y la "cosa" que a aparecido en medio de la calle... ¡Por Dios...! ¡No he pasado más miedo en toda mi vida...!- dice con voz trémula y muy femenina la mujer que ahora se deja ver.
                       - Tú lo has dicho: "Demonios". Y será mejor que nos marchemos cuanto antes de aquí. El demonio alado me ha mirado a los ojos, sabía que estaba aquí, y aún así no me ha atacado. Por cierto, ¿Qué estabas haciendo aquí?- pregunta finalmente a la chica Jhericó.
                       -Pues he salido a tirar la basura, cuando ha empezado todo, te he visto ocultarte y por miedo he hecho lo mismo... Trabajo ahí- dice la chica señalando la puerta trasera de un restaurante.
             
  Jhericó se acerca a la chica, la mira a los ojos y le planta un beso en los labios.
       
                       - Esto para comprobar que aún sigo vivo- le dice Jhericó cogiéndola por la cintura-. Y ahora será mejor que entremos en el restaurante, no me vendrá mal tomar un bocado.
                       -Termino en una hora...- deja caer la chica casi en un susurro- Ah, me llamo Agustina, pero todos me llaman Tina.

   Los dos se encaminan hacia la puerta y antes de entrar Tina le da un apasionado beso a Jhericó y se le queda mirando.

                       -Yo también necesitaba saber que estaba viva. Y vive Dios que así es...


lunes, 19 de enero de 2015

Año nuevo, vida nueva.


   Tengo fuego en las entrañas y el horizonte que se presenta en el retrovisor es huraño y oscuro mientras se va derrumbando como un castillo de naipes. Una lágrima delata las venturas vividas que atrás quedan.... Delante un nuevo paisaje se va montando como un puzle de amanecer incierto al que el sol está dando luz. Me trae el recuerdo de mi abuelo: "los amaneceres con sol traen buenos días". Sonrío.

domingo, 18 de enero de 2015

jueves, 15 de enero de 2015

Jhericó y los habitantes de la noche -capítulo 4-

  Caminar sin rumbo fijo en la noche puede ser muy peligroso, hacerlo después de haber tenido un enfrentamiento con un grupo de pandilleros nocturnos y, más aún, cuando te han echado de un club de lujo de forma "pacífica" son ya palabras mayores, y el peligro ya no es tal, sino mortal.
  Estas reglas pueden parecer aplicables a cualquier personaje que deambule por la noche; pero las reglas y Jhericó hace mucho tiempo que no circulan en el mismo sentido, así que Jhericó comienza a andar en sentido contrario al que le indica el portero, manías sin justificación alguna, pero para Jhericó obedecer es una palabra que no aparece mucho en su "Diccionario de costumbres".
   Diferenciar la oscuridad de la noche de las sombras que acechan en ella, es la línea que marca la vida de la muerte y si alguien es capaz de discernir esa delgada línea es sin duda Jhericó; nada más doblar la esquina para adentrarse en la calle contigua al club, se funde con la noche al amparo de los grandes contenedores de la basura y espera.

                            - ¡Maldito hijo de puta! ¡Dónde cojones se ha metido...!

    Es cuanto se oye en el silencio de la noche cuando aparecen dos hombres al principio de la calle. Desde su escondite, Jhericó ve cómo el segundo de sus perseguidores reprocha con gestos que le indican silencio al parlanchín grandullón que se lo toma a risa y la emprende a empujones con su compañero. Entonces es cuando Jhericó mira entre las sombras, porque la oscuridad no se mueve, las sombras sí, y si están por encima de su cabeza aún más. Jhericó se funde aún más si cabe con la protección que le ofrecen los contenedores y se prepara para lo que sabe que va a ocurrir solo que desconoce las proporciones del peligro. Las sombras comienzan a moverse en torno a los dos ignorantes que, pistola en mano, se creen cazadores en un mundo al que no pertenecen: La noche.
  Los sonidos se hacen más patentes por segundos y la respuesta por parte de los matones no se hace esperar: la tronera de balas ilumina la noche centelleando hasta que enmudecen.
  Jhericó mira ahora a los pobres ignorantes que, desarmados, quedan a merced de las sombras que siguen rondando a su alrededor. Jhericó ve como algo se mueve frente a los dos matones, sacude su cabeza como si quisiera aclararla, pero la imagen sigue frente a los aterrados matones que son incapaces de reaccionar. "¡Por todos los Dioses!" Se dice para sí Jhericó cuando ve claramente al Ser que lentamente va bajando al suelo: es enorme, sus alas asemejan a las de un murciélago pero éstas terminan en algo muy semejante a una espada y, en medio de las alas, por donde se recogen tiene unas manos con uñas que parecen garras. Es totalmente negro y tiene una musculatura que le confiere una fiereza acorde con su cara, si el diablo tiene rostro, sin duda éste no tiene que diferir mucho de él.    Antes de que Jhericó pueda siquiera respirar el Ser mueve sus alas: la derecha  inflige una hostia tan fuerte al grandullón de los matones que éste sale despedido estrellándose en la pared, para cuando cae al suelo ya está muerto y su cabeza casi ha desaparecido. El ala izquierda se inserta como una espada tan violentamente en el cuerpo del otro matón que éste sólo puede abrir mucho los ojos mientras su cuerpo, insertado en la espada que asemeja el final del ala,  sube a la altura de la cara del Ser. Éste le mira y tras abrir su boca, llena de dientes afilados como cuchillos le arranca la cabeza de un bocado y la escupe al suelo donde todo se llena de sangre.
  Jhericó mira la escena sin hacer ruido alguno pero en su interior busca respuestas a preguntas que él mismo se está haciendo desde que ha visto al Ser y algo detrás suyo le despeja todas las incógnitas de golpe: en su nuca siente el aliento de algo que está a punto de atacarle.

sábado, 10 de enero de 2015

Paciencia

¿Es espejismo o engaño
lo que refleja el cristal en mis ojos?
Sombras,
dudas guardadas en el alma,
al desamparo del deseo,
van sesteando en los pozos de realidad.
Sin ti;
mas evocando los recuerdos.
Sin mi;
pero quemándome la piel.
Juntos los dos; y madre Luna en el otero
queda callada en la demora.
Todo en ti es espera.






viernes, 9 de enero de 2015

Jhericó y los habitantes de la noche -capítulo 3-

         Jhericó contempla el cuerpo escultural de Chantal caminando hacia su mesa, un sonrisa le cruza su cara, mientras no pierde detalle de todas y cada una de las curvas que conforman a la bella cantante.

                            -¿Qué haces en un sitio como éste? ¿Acaso te has perdido?- le pregunta Chantal a Jhericó cuando llega a la mesa.

  Jhericó se levanta a la llegada de Chantal. La cantante le dedica una sonrisa maliciosa, gratamente sorprendida al ver la envergadura y belleza de su nuevo amigo, cuando éste le ofrece el asiento vacío, acomoda la silla a su lado, y le coge su delicada mano besándola con suma delicadeza, solo un roce de labios que hace que a ambos se les erice cada centímetro de su piel

                           - Sin duda; eres todo un caballero.- le dice Chantal tomando asiento.
                           - Entre otras cosas...- responde Jhericó alargando las palabras finales dándoles tintes eróticos.
                          -No termino de ubicarte en un sitio como éste, ¿Acaso andas perdido? - pregunta Chantal mirando a su interlocutor en busca de respuestas.
                           -Bueno, digamos que más que perdido he encontrado refugio un poco obligado por las circunstancias; un problemilla sin importancia...
                           - Sí, algo me han contado; pero al parecer la suerte ha sido de esos pandilleros- le interrumpe Chantal guiñándole un ojo a Jhericó.
                           -Parece que aquí las noticias vuelan- le dice Jhericó mientras le sirve una copa de Champán a la cantante.
                           -Digamos que aquí las sorpresas no son bienvenidas.

   A Jhericó le cambia radicalmente la expresión de su cara cuando dos hombres, salidos de detrás de la barra, se sitúan detrás de Chantal y uno de ellos le cubre los hombros con un echarpe de seda fina.

                           -Es una lástima pero debo marcharme- le dice Chantal guiándole un ojo a Jhericó- ¡Ah! estás invitado, pero no te termines la botella- le dice señalando la botella de Bourbon -, la noche es muy larga y no quisiera que aparecieras mañana en cualquier callejón... Será mejor que te marches cuanto antes.

   Jhericó, tras apurar su trago sin mediar palabra, sale del local casi al mismo tiempo que lo hace Chantal. Ésta se mete en un coche que le estaba esperando en la puerta: "Cuídate" es lo que se le antoja a Jhericó que le dicen los ojos de la cantante antes de desaparecer. Jhericó se levanta la solapa del cuello de su levita y mira de soslayo a ambas calles que se le ofrecen como alternativa un tanto indeciso.

                          - Ve a la derecha y luego de nuevo a la derecha: saldrás a la avenida principal, es mucho más segura- le indica el portero con una mueca forzada que simula una sonrisa.

                          -Gracias- contesta Jhericó mientras se encamina a su izquierda.

miércoles, 7 de enero de 2015

Jhericó y los habitantes de la noche -capítulo 2-

  Jhericó abre la cortina para acceder al local y se lleva una sorpresa; el antro no es tal, por fuera no difiere en nada de los garitos nocturnos que conoce tan bien, pero por dentro es como una sala de fiestas de lujo. Algo le dice en su interior que la cosa va a ir a peor.
  Por un momento siente la tentación de retroceder, pero la razón le desaconseja tal medida. Tras echar un vistazo de soslayo al exterior, hace una mueca de desconcierto mientras se dice: "¡Qué demonios! una copa no me irá mal".
   Cuando accede al local comprueba lo variopinta que es la parroquia; hay un elenco de personajes que no sabría describir, pero echa en falta lo más granado de la noche: putas, chulos, asesinos, macarras y, sobre todo, panolis a los que chingar.
 Sin estar lleno, el local se ve bastante concurrido, pasea su vista en busca de una mesa donde sentarse, entonces cae en la cuenta de que  no hay ventanas al exterior: "mala cosa" piensa. Tampoco hay salida de emergencia, así que la única entrada-salida que aparece a la vista es por la que ahora mismo está de pié. Hay también una puerta doble detrás de la barra, "seguro que el almacén tiene salida al exterior" se dice para sí. Así que la mesa ya está elegida: la que queda libre al final del mostrador, además queda entre sombras por el anfiteatro que hay justo encima. Entonces se da cuenta de la gran altura que tiene el techo, ¡eso es, pues claro! es un cine reconvertido en sala de fiestas, pero la entrada se la han dado por la calle trasera... algo empieza a dar vueltas en la cabeza de Jhericó, pero no alcanza a comprender qué es.
     Jhericó toma asiento acercando la silla un poco más a la pared, lo que le ofrece una buena vista del salón a la vez que el anfiteatro que queda encima de él le deja en penumbras, algo que agradece de inmediato.
     La música se apaga de golpe y las luces se atenúan hasta casi hacerse la oscuridad. tras unos segundos en los que Jhericó temió lo peor, unas grandes cortinas se recogen y aparece ante él la más hermosa de las mujeres, envuelta en un haz de luz que la hace parecer un ángel, rompiendo el silencio el maestro de ceremonias la presenta:

                      - ¡Señores y Señoras con todos ustedes Mademoiselle Chantal...! -dice presentando a la estrella con un marcado acento francés.

  Mademoiselle Chantal, con una piel tan blanca como el nácar en contraste con el traje rojo carmín palabra de honor ceñido a su pecho, enguantada al estilo "Gilda", con unos labios carnosos a juego con el vestido y unos ojos tan negros como el destino de quien se atreva a compartirlos. Mesa su larga cabellera, Negra azabache, pasando la mano desde su frente hasta más de media espalda y comienza a cantar en un sensual francés, una canción en la que arrastra las sílabas lenta, sensualmente, mientras agarra el micrófono como si de ello dependiera su vida, y quizás sea así.
   El silencio se adueña de la sala mientras Mademoiselle Chantal se contorsiona a la vez que va desgranando las aventuras de dos enamorados de la noche: ella prostituta, él un alma atormentada por el amor de una mujer imposible, y cuyo final es tan sangriento como el color carmín de los labios que lo cantan. La sensual cantante se acerca, micrófono en mano a la mesa de Jhericó, se lleva el dedo a la boca. lo besa y se lo pasa por los labios a Jhericó mientras le guiña un ojo. Jhericó se deja hacer hasta que la cantante vuelve sobre sus pasos y termina la actuación justo cuando recibe de alguien del público una rosa roja: la huele, se la prende entre sus senos y termina haciendo una reverencia a la vez que por el rabillo del ojo mira a Jhericó guiñándole un ojo cómplice.
   Los aplausos no se hacen esperar y tras unos minutos de comunión entre público y cantante, las luces vuelven para quedarse mientras las cortinas se recogen y el ruido mundanal se hace dueño y señor de nuevo del local.
  Jhericó coge de la mano a la camarera que pasa en ese instante por su lado, la mira a los ojos, aunque estos le hayan dado un repaso a su generoso escote. y con una sonrisa le dice:

                     -Para mí una botella de Bourbon, Jack Daniels a ser posible y para Mademoiselle Chantal el mejor Champagne que tengas...

                     -Y dime... ¿Qué tiene ella que no tenga yo? - le dice a Jhericó la camarera mostrándole el generoso escote que poco deja a la imaginación.

                     -No lo sé aún, pero si quieres, deja la bandeja y ponte una copa, no soy celoso -contesta Jhericó guiñándole un ojo.
  La camarera se aleja entre sonrisas mientras Jhericó ve como la sensual cantante hace una entrada triunfal en la sala acorde a su actuación y es agasajada por varios caballeros. Ésta busca la mirada de Jhericó y él acomoda una silla a su lado. Cuando Jhericó ve la sonrisa en la cara de Mademoiselle Chantal, le asalta una sensación a la que está acostumbrado: "Cuanto más hermosa es la mujer, más peligrosa". Un morbo indescriptible le asalta acallando toda señal de peligro, eso queda para después...

martes, 6 de enero de 2015

Jhericó y los habitantes de la noche. -capítulo 1-

   Como sombra que camina en la noche sin destino, Jhericó alarga sus pasos cuando advierte la presencia de otros congéneres nocturnos. La noche tiene sus reglas y la primera de ellas es dejar en paz a sus criaturas si no quieres verte en la tesitura de enfrentarte a ellas y eso es algo que Jhericó procura evitar siempre, aunque pocas veces lo logra.
                       - ¡Eh! Tú -le increpa un tipo lleno de tatuajes- ¿Dónde coño crees que vas? ¡Si quieres pasar por nuestra calle, tienes que pagar peaje! -dice a voz en grito mientras mira a sus colegas que van espaciando el terreno para cercar a Jhericó.
    Jhericó hace ademán de contestar, pero sabe que llegado a este punto ya no hay escapatoria y la confrontación es inevitable. Mientras los pandilleros van cogiendo posiciones, Jhericó va escrutando uno a uno a los adversarios, conoce bien las reglas de estas pandillas y si derriba al jefe de la manada tendrá una oportunidad, de lo contrario lo pasará mal. Son cinco a la vista pero hay más; por lo menos dos se han ocultado en la sombra de los contenedores que tiene a la derecha y un tercero ha retrocedido, seguramente para ver si puede acorralarlo por detrás.
     El chico tatuado, no tiene más de veinte, es un gigantón casi tan grande como él, le vuelve a increpar acercándose a Jhericó, mientras mira a su derecha, ahí está, la mirada del subalterno ha delatado la situación de su jefe. Jhericó, sin perder de vista al gigantón y a los demás, que van acorralándolo, examina al supuesto jefe pues sólo él puede dar la señal de ataque, y si es hábil puede que la pelea acabe antes de empezar.
    Jhericó echa a correr hacia el jefe de los pandilleros sorprendiendo a estos, que esperaban que su carrera fuese en sentido contrario y ahí le cazaría su compañero que ya estaba en disposición de cerrarle la escapatoria. Lo que no esperaban era precisamente que Jhericó se abalanzara sobre su jefe. A Jhericó le vasta un puñetazo en todo el estómago para dejar de rodillas al jefe de la banda mientras saca a Gabriel, su katana,  y se la pone en el cuello mientras le dice:
                       -Di a tus esbirros que se marchen si no quieres que te rebane el cuello ahora mismo.
  El pobre diablo, tan asustado como sorprendido por la rapidez de Jhericó, hace señas a sus esbirros para que se retiren, entre espasmos y convulsiones por el golpe recibido, que casi le hace vomitar.
  Los "hermanos" se miran unos a otros sin saber qué hacer, hasta que uno de ellos levanta la mano con el puño cerrado en señal de retirada, en unos segundos desaparecen, pero Jhericó sabe que no han ido lejos, están entre las sombras, ahora es su oportunidad, tiene que ser rápido, así que coge de la solapa del abrigo al pobre diablo, ahora entre vómitos y encogido por el estómago, y le alza a la altura de su cara.
                      - ¿Dónde está el antro más cercano? -le pregunta Jhericó al jefe de la pandilla que apenas puede articular palabra.
   El pobre diablo fija la mirada en un callejón adyacente y Jhericó ve unas luces que le son del todo conocidas, un antro es siempre un antro, pero para él es sitio seguro. Aún cogido de la solapa, el pobre diablo ve como Jhericó le lleva en volandas sin tocar el suelo, es entonces cuando ve con claridad la cara de Jhericó y sin mediar palabra se deja arrastrar hasta el tugurio mientras con la mano hace señas a sus lacayos para que no intervengan, por la mirada de Jhericó sabe que si lo hacen es hombre muerto.
  Cuando llegan a la puerta del antro, Jhericó deja en la puerta el cuerpo angustioso del matón, y por el rabillo del ojo ve a dos de sus secuaces adelantarse para cogerlo, mientras él entra en el tugurio.
 El portero, un "armario empotrado", se coloca en medio de la puerta y mira a los ojos de Jhericó mientras le dice:
                     -He visto lo que ha pasado y me parece bien, pero si creas problemas dentro me los creas a mí y eso no nos gustaría a ninguno de los dos. ¿Verdad?
                     -Cuando escampen los perros, me avisas, sólo tomaré una copa- contesta Jhericó mientras echa a andar hacia dentro.
  El portero se planta en medio y tiende la mano abierta a Jhericó con una sonrisa en su cara.
                     -Se llama "Gabriel", es mi katana y siempre va conmigo...- le dice casi en un susurro Jhericó al portero mientras le bordea y se adentra en el local.