domingo, 28 de junio de 2015

Futuro.

      -Papá, ¿qué te hubiese gustado ser de mayor?- pregunta el hijo a su padre.

      -¿Por qué lo preguntas?- contesta el padre dejando de leer para atender a su hijo.

      - Bueno, es un ejercicio de clase para mañana y, la verdad, no sé que contestar...

      -Mira hijo, de pequeño tienes todas las ilusiones del mundo y quieres ser tantas cosas que te confunden; luego vienen las prioridades, te vas haciendo mayor y este puzzle que es la vida te va colocando en tu sitio.- dice el padre mirando fijo a los ojos del hijo.

       -Sí, lo entiendo, pero no me has contestado...

       - Bueno yo quería ser, sobre todo, buena persona, que todos los que me rodeaban pudieran mirarme a los ojos con sincera amistad, como le pasaba a tu abuelo. Yo quería ser igual que él.

       - Pero el abuelo era pobre, tú siempre tenías que ir a comprarle y cuidarlo.- le dice el hijo en tono de reproche.

      - Te equivocas, el abuelo era el hombre más rico y feliz del mundo, tenía todo cuanto le hacía falta: un buen hijo- contesta el padre sin reproche alguno hacia las palabras del hijo.

       - Bueno, la verdad es que yo me lo pasaba muy bien con el abuelo, jamás me riñó y siempre me sonreía.

       - Sé lo que quieras en este mundo y persigue tu sueño porque así serás feliz, pero no te olvides que seas lo que seas, habrá un mundo a tu alrededor con el que tendrás que convivir, ése será el que te juzgue si en verdad eres lo que has querido ser.- dice el padre mirando a los ojos de su hijo.

  Al día siguiente la libreta de ejercicios del hijo estaba sobre la mesa, abierta como por casualidad en la hoja de ejercicios en que la pregunta ¿Qué quieres ser de mayor? se situaba en la cabecera de la misma subrayada. El padre leyó la contestación del hijo: "A mí me gustaría ser Futbolista del Real Madrid, pero de los que meten goles, delantero, ah, y de los que son buenas personas, sonríen, son felices con sus hijos y los quiere todo el mundo.
   Una sonrisa cruzó por la cara del padre.

   

3 comentarios:

  1. Que bonita conversación y que dulce resulta cuando uno de los participantes es un niño.
    Encantador relato donde el padre con su experiencia y su buen hacer, sabe dar ejemplo.
    Un abrazo.

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