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viernes, 15 de julio de 2016

Si miras, esquiva.

Su falda era tan corta y mi vista tan fina que todo se precipitó en un momento: su mano se hizo marca en mi cara.


Os dejo el enlace de
donde podéis ver ya en promoción mi próxima novela:http://fussioneditorial.com/index.php/r-r-el-acantilado.html


domingo, 7 de junio de 2015

El atrapa nubes.

  Iba saltando de piedra en piedra por la mota tratando de pisar todas las nubes que se reflejaban en el agua; era tan temprano que no distinguía el cielo del mar, Un hombre pasó a mi lado muy despacio mientras se reía de ver como iba saltando de una nube a otra y veía mi decepción cuando las nubes desaparecían bajo mis pies. Se acercó a mí y me dijo: "pobre iluso, nunca podrás subir en una nube, lo que pisas es agua, las nubes están allá arriba en el cielo". Y se marchó. Yo seguí jugando a montarme en las nubes.
   Ya de vuelta del segundo molino, el de la Calcetera, el hombre se paró de nuevo a mi lado cuando vio que yo seguía jugando a atrapar nubes en el agua; Tomó asiento en el banco de madera y estuvo un buen rato observándome.

         -¿Dime niño, no te cansas de perseguir las nubes?

         -En el agua no- le contesté mirándole a los ojos.

          -Y dónde querías perseguirlas sino en el agua... ¿en el cielo?

          -Algunas veces lo he intentado pero por mucho que salto no llego, aquí, en el agua, por lo menos puedo pisarlas, aunque en seguida se difuminan.

           -Chico, tú estás mal de la cabeza. nunca podrás subirte a una nube, por mucho que lo intentes.

           -Eso ya lo sé, pero ahora explícaselo a la nube que está debajo de mis pies...

lunes, 19 de enero de 2015

Año nuevo, vida nueva.


   Tengo fuego en las entrañas y el horizonte que se presenta en el retrovisor es huraño y oscuro mientras se va derrumbando como un castillo de naipes. Una lágrima delata las venturas vividas que atrás quedan.... Delante un nuevo paisaje se va montando como un puzle de amanecer incierto al que el sol está dando luz. Me trae el recuerdo de mi abuelo: "los amaneceres con sol traen buenos días". Sonrío.

sábado, 26 de julio de 2014

Premonición

           - ¡Hola pequeña! ¿Por qué lloras? . . . ¿Y dónde están tus padres?- Le pregunto a la niñita rubia que pasa por mi lado mirando de un lado a otro, sorbiendo sus moquillos y quitándose las húmedas lágrimas con el puño de su jersey.
 
           -No puedo hablar con extraños, eso es lo que me dice mi papi- me contesta mirándome muy afligida.

          - Eso está muy bien, no debes hablar con extraños. Me llamo Leo- le digo estrechándole la mano, mientras me agacho poniéndome en cuclillas frente a ella -. Y ahora que me conoces, ¿me dirás dónde están tus padres y qué estás haciendo aquí sola?

          - Estoy buscando mi muñeca; se ha ido y no la encuentro- me dice sollozando mientras se pasa el dorso de la mano por su carita para apartar las lágrimas de sus ojos.

         -Me levanto para otear desde más arriba a mi alrededor, por si la muñeca estuviese a la vista y, cuando vuelvo la vista a la niña . . . ¡No está!

  Un sofoco me viene a la cabeza y comienzo a mirar a mi alrededor, como loco, para ver si la encuentro pero nada hay que me indique  dónde está;  ni la muñeca, ni la niña, ni tan siquiera unos padres corriendo de un lado a otro en busca de una niña perdida . . . Me quedo dubitativo y un pensamiento de incertidumbre pasa por mi cabeza haciéndome sentir extraño. . . Rápidamente agarro el móvil de mi bolsillo y con las manos temblorosas llamo a mi mujer para preguntarle por mi hija, la respuesta no se hace esperar:

          - La llevaba de la mano y cuando he comprado unos caramelos la he soltado para pagar . . . ¡Por Dios! ha sido solo un segundo . . . - me dice compungida entre lágrimas y sollozos.

          - ¡Nena, nena! tranquilízate- alcanzo a decirle mientras la sangre se agolpa en mi cabeza, amenazando con embotarla- Respira cielo, vamos,  T r a n q u i l í z a t e - le repito muy despacio en un intento de infundirle serenidad-. Ahora, límpiate las lágrimas, y mira alrededor tuya, tiene que haber una tienda de muñecas o algún establecimiento que tengan muñecas . . . ¡Dime algo por favor!

   Sólo oigo el golpe seco que produce el móvil al golpear el suelo y, justo antes de deshacerse en cada uno de los pedazos que lo componen, oigo una risa de locura seguida de un gritito de liberación mientras oigo un taconeo frenético mientras mi  mujer suelta un grito de alivio: ¡Mi niña, mi niña . . .!

    Vuelvo a mirar a  mi alrededor, ya más tranquilo, y el andén de la estación está casi vacío, recompongo mi chaqueta, me meto el móvil en el bolsillo y me dispongo a salir de allí cuando algo me hace volver la cabeza hacia la cafetería, por un momento me parece ver . . .  no. Un suspiro de alivio sale de mis pulmones y escapa por mi boca, cuando un empleado del tren, que ha salido de la cafetería con algo de espuma de café en sus labios se cruza por delante mío y me cuca un ojo . . . le devuelvo el guiño mientras una sonrisa escapa de mi boca.

 

miércoles, 2 de abril de 2014

Cosas de mamá.

Hoy es la última noche en mi casa, mañana me caso y comenzaré una nueva vida junto a mi mujer. Mi madre está muy contenta -o eso creía yo-. Lleva toda la tarde conmigo y no para de darme consejos, hacerme niñerías y cuando cree que no la veo suspira. Me ha hecho una maleta con las últimas cosas del ajuar, como ella llama a todas esas cosas que me ha comprado. La he mirado dulcemente, me ha llamado pavo y ha seguido en sus trece delante y detrás mío. Entonces la he agarrado por la cintura -cosa que me dice que no le gusta, pero yo sé que sí- y le he preguntado: ¿Mamá, tienes una bolsa grande?.
  No sé como pero se ha zafado de mí y ha sacado una bolsa de las del "Super" del bolsillo -increíble pero siempre lleva una, muy bien doblada-,  me la ha tendido sin mirarme y antes de cogerla le he preguntado: ¿Cogerán aquí treinta años?. Se ha dado la vuelta me ha cogido en su regazo y hemos estado sin decir nada un montón de tiempo, no sé cuanto, pero han sido como treinta años concentrados. Se ha enjugado las lágrimas y rehaciéndose como sólo ella  sabe hacerlo me ha llamado tonto y se ha marchado.

domingo, 13 de octubre de 2013

Campo



   Hoy han inaugurado un campo en mi pueblo. Sí, mi pueblo, como
se los digo. ¡He ido más contento! Cuando el alcalde ha cortado
la cinta he ido corriendo al charco más grande y con más barro
que he encontrado, tras dos horas metido en él, y con barro hasta
las cejas, los guardas han tenido que sacarme, pues la cola se ha
hecho enorme . . .  Se me caen las lágrimas. Sniff .... (suspirando).
  ¡Cuantos Recuerdos!

viernes, 16 de agosto de 2013

Deseos




Esta mañana he visto una mariquita, de esas tan bonitas
con sus círculos negros y su color rojo tan maravilloso.
La he recogido del suelo y, sobre la palma de mi mano,
he pensado en un deseo. Entonces, ayudada por mi
soplido, la mariquita ha volado tan lejos como sus
diminutas alas le han permitido.
Terminada la mañana, mi deseo se ha cumplido, el
paseo ha sido de lo más reconfortante y placentero.
¿La moraleja? Hay que desear cosas que se puedan
cumplir, como por ejemplo: un simple y reconfortante
paseo a orillas de la playa, en una mañana soleada y,
sobre todo, hermosa.

domingo, 11 de agosto de 2013

La cueva de las mil preguntas




   Anduve, monte arriba, en busca de la felicidad; pues muy ufana ella
en sus menesteres, se había refugiado, según los más viejos del lugar,
en la cueva de las mil preguntas. Me advirtieron que cuando llegara
a la cueva, para poder entrar y, según a lo que fuera a ella, la montaña
me haría una pregunta que con la verdad debería responder, así qué,
armado de toda mi sabiduría y saber estar, a la vuelta de un recodo,
monte arriba, con la entrada de la cueva vine a dar:
   - "¿Qué es la felicidad?"- sentí que me peguntaba la montaña.
   - Es la búsqueda de la verdad - respondí eufórico.
   La piedra que tapaba la entrada a la cueva, ni se inmutó. Comencé
entonces un sin fin de respuestas y a cada una de ellas obtuve la misma
sentencia: la quietud e inmovilidad de la piedra de la entrada.
   Derrotado por la angustia de mi ignorancia, di media vuelta y, en un
estallido de rabia grité: ¡No lo sé, no lo sé, no lo sé!
   A la tercera vez de mis gritos, la piedra rodó a un lado dejando la
entrada libre.
    No hallé nada en su interior, solo una flor había en medio de la cueva,
que irradiaba luz propia aún estando en la más oscura de las sombras.
Era tan bonita que olvidé lo que había venido a buscar.
   Con el paso de los años, fui entendiendo lo que cueva me respondió:
"Aún en lo más sombrío de la vida, la belleza de la felicidad puede
florecer, sólo hay que cuidarla"

miércoles, 7 de agosto de 2013

Poeta en puertas



  La vida me ha dado una lección, me ha enseñado mi camino
muchas veces pero no he querido verlo - o simplemente no
me di cuenta de ello- Ahora vuelve a mí con más fuerza que
nunca. Me ha enseñado que tanto mal hace el pecado como
no hacer caso del "Don" que llevamos dentro.

viernes, 19 de julio de 2013

Una sola mirada



  Me armé de valor, hiperventilé mis pulmones, (tuve una sensación
rara, como de un pequeño mareo, pero enseguida se fue) la claridad
se hizo más palpable en mí y mi interior, fue el  momento cumbre,
estaba preparado, presto, listo para el menester. . .
  Cuando me la encontré de frente, con sus ojos azules como el inmenso
mar que nos cobija, le bastó una mirada para desarbolar mi reticente
armadura. Una sola mirada fue suficiente . . .

martes, 9 de julio de 2013

calcetines

 



 Hoy he ido a la playa, ¡mi primera vez! ¡Jo, qué bien me
lo he pasado!. La gente se ha reído conmigo hasta partirse
el culo, sobre todo cuando les he explicado que llevo
siempre calcetines porque, como todo el mundo sabe,
los resfriados se cogen por los pies. Mi madre siempre
me lo decía: "hijo lleva siempre calcetines porque si
se te hielan los pies entonces es cuando te resfrías"
y yo soy muy bien "mandao", así que siempre llevo mis
calcetines puestos, ¿me creéis si os digo que no
recuerdo la última vez que me resfrié?  Eso sí, los
lavo de vez en cuando -los calcetines- que ser bien
"mandao" no está reñido con la limpieza.

domingo, 7 de julio de 2013

Hombre precavido . . .




La semana pasada me regalaron un bote de remos,
como yo soy muy atrevido, enseguida me hice a la mar
y me puse a remar . . . Le metí una hostia al velero que
tenía justo detrás que si llega a estar el dueño me mata
-o por lo menos lo intenta-.
Después de mi primer fracaso -u hostiazo, como queramos
llamarlo- le he puesto al bote dos retrovisores de un viejo
seiscientos que he encontrado en un desguace de coches.
La gente se ríe cuando me ve en el bote remando hacia
detrás con los espejos retrovisores pero ya se sabe que
"Hombre precavido. . ."

viernes, 5 de julio de 2013

Superhéroe



Me estoy preparando para ser un Superhéroe, La academia 
en la que me he apuntado es cojonuda, en el precio me han
regalado mi propio traje -a medida- y un kit de poderes
que son la hostia. Después de varias semanas de duro 
entrenamiento voy a hacer el primer salto.
   ¡Diez metros de altura! , estoy deseando que llegue mañana.
   Lo que no veo bien es que me hayan pedido que pague todo
el curso por adelantado . . . 

sábado, 29 de junio de 2013

Remando voy, remando vengo.






He perdido el remo izquierdo, sigo remando
y el bote no para de girar sobre sí mismo.
¡Uf! me parece que no, no estoy bien . . . me, me
estoy mareando . . .   ¡Blurgh! ¡Jo! ... ¡Qué asco!

viernes, 28 de junio de 2013

Hoy






Hoy la fortuna me sonríe, cuando me he levantado
el sol ha acariciado mi cara como si fuese el preludio
de un gran día, así que me lo tomaré con calma y
simplemente dejaré que mis aventuras me sobrevengan
con la sorpresa que ello despertará en mi trasiego diario.
Hoy, simplemente me dedicaré a vivir -no recuerdo la
última vez que me dejé llevar por mis impulsos- calzaré
mis deportivos de la despreocupación, aparcaré el
desánimo y la desidia,  y saldré al encuentro del camino.
Hoy va a ser el primer día del resto de mi vida . . .



miércoles, 26 de junio de 2013

Entre tinieblas.



  Las tinieblas son parte de mi comparsa,  estoy unido a
la oscuridad y la soledad me agarra sin piedad.
  No tengo escape ni salida; mi condena: "Mi Sombra".
La he visto hacer cosas que al mismo Lucifer le parecerían
depravadas.
   Ya no aguanto más, por eso, cuando amanece oculto mi
cuerpo . . . La última vez que la vi, intuí en su forma una
imagen  psicópata, lo peor es que se percató de ello.
   Estoy en lo cierto si digo que ahora me anda buscando . . .
  - Shssss- La amanecida está por venir y este cuerpo que yace
inerte, ensangrentado y vapuleado delante mía, es la prueba
palpable de que anda por aquí.

PD. Esta entrada se la dedico a mi amigo José Luis Morante.
Leí una entrada suya cuando estaba trabajando en una poesía
sobre "Las Sombras" y, a raiz de ello, se me ocurrió este microrrelato.
Espero que le guste, amigo mío, y no se moleste por ello.

domingo, 23 de junio de 2013

El crepúsculo



Abro la ventana para ver salir el sol,
cada mañana el mismo espectáculo,
una maravilla de la naturaleza que
nadie debiera perderse, aunque por
otro lado, la obligación es mala
compañera para estos deleites.
Cuando cambie de trabajo me
obligaré a que el horario de entrada
sea más tarde...

sábado, 22 de junio de 2013

A bonico



Solo sentir de tus labios el candor hace que mis prisas
desaparezcan. Verte, ya no es la sola solución.
¿Amarte?, solo es un quizás. . .
Ahora, cuando puedo mirarte, quedo absorto en tus
bondades.
¿Me habrás hipnotizado?, si es así, no quiero despertar,
porque mi vida no tiene sentido sin la tuya a mi lado.
Algún día, juntos de la mano y, reposando la dicha de una
vida en común, quedaré tu cara mirando y, quizás, solo
quizás, seré capaz de decirte, a bonico, lo que te quiero.



domingo, 16 de junio de 2013

El visitante




Toc-toc. oigo tocar a la puerta.
Ansioso -pues no esperaba a nadie- me dirijo a la puerta.
  -¿Quién es?- pregunto por rutina.
  - Soy yo- me contesta con voz firme y autoritaria.
Abro la puerta y efectivamente. . . es él.


martes, 11 de junio de 2013

Nunca lo mires...




  Hace días que alguien me sigue, yo me hago el despistado
y cuando vuelvo la cabeza se para, sus ojos aguantan mi
mirada con cierto halo de misterio y reto. Hoy he estado
tentado de ir hacia él para incoarle, pedirle que deje
de seguirme ... pero me he aguantado, iba disfrazado de
 algo parecido a Drácula, -llevaba un chaqué negro-, aún
así no me he amilanado y por mucho que insista y me persiga...
no le pagaré, va contra mis principios de moroso empedernido,