La obscuridad de la noche te atrapa para mostrarte otro mundo muy diferente. Mis letras lo harán para darte fuerza y poder vivirla. Disfruta ambas.
miércoles, 23 de abril de 2014
"Mea culpa"
Algún día, mis ojos
No podrán devolverte la mirada.
Un nuevo amanecer me llegará,
Y tú, me mirarás enamorada,
Como si fuese la primera vez.
Tu congoja será mía también
para repartir nuestra pérdida,
pues tú no pierdes menos que yo.
Soy partícipe de tu desconsuelo
Y cargaré con esa culpa
Pues seré yo el que llore por tus lágrimas.
domingo, 20 de abril de 2014
¿Sería yo?
Parado el autobús,
Las vías se desdoblan
Sin adaptar el rumbo, ni el destino.
Espero bajo palio vespertino
la constricción.
¿Es por ventura mi persona guía cual faro,
O acaso un cicerón decrépito?
Azorado hállome en la disyuntiva:
Camino a perdición era el destino
¿Y cual es el dilema?
Hacer la continuada -muerto en vida-
O rasgar vestiduras haciendo camino.
Es la cobardía la que me asalta,
podría perderme en el cambio.
Las vías se desdoblan
Sin adaptar el rumbo, ni el destino.
Espero bajo palio vespertino
la constricción.
Sentado en la baldosa
El incordio es mirar hacia detrás;
cual piedra en el zapato,
Se abalanzan las dudas,
Te ahogan las templanzas.
¿Acaso soy yo su guardián?¿Es por ventura mi persona guía cual faro,
O acaso un cicerón decrépito?
Azorado hállome en la disyuntiva:
Camino a perdición era el destino
¿Y cual es el dilema?
Hacer la continuada -muerto en vida-
O rasgar vestiduras haciendo camino.
Es la cobardía la que me asalta,
podría perderme en el cambio.
viernes, 18 de abril de 2014
La primera vez-Poeta en puertas-
Al despertar mi infancia
Asisto a la primera conmoción,
A mi primera vez.
El reflejo del sol hizo cama en tus pétalos
Mi dulce rosa roja.
Asombro del jilguero, de su trino,
Del azul de la bóveda celeste,
De esos tus ojos, ojos verdes,
Verde aceituna cual verde fortuna
Y las angustias del primer amor,
De la primera vez.
Al final, el crepúsculo, el ocaso.
De nuevo asisto a ti
Por la llanura del anhelo.
En la tibieza quedo ya conforme
Asaltando la duda en la verdad.
No es la primera vez,
Pero disfruto de todo ello
Aunque la sorpresa no sea ahora
La moneda de cambio.
martes, 8 de abril de 2014
Huida cobarde.
Con la urgencia por montera y el destino por desvelar (cualquiera donde las preguntas no vayan más allá del estado del tiempo) el equipaje ocupa lo que dos billetes en la cartera. ¿La urgencia sin despedida . . .? Quien sabe, quizás sólo sea escapar de uno mismo; o de alguien, o de alguien y uno mismo, o de todos (y de todo). Y ahora me voy -digo abonico cerrando la puerta muy despacio-, a lo que se me viene a la cabeza la máxima de mi madre: "Hijo ve donde quieras . . . ¡Pero a las once en casa!".
miércoles, 2 de abril de 2014
Cosas de mamá.
Hoy es la última noche en mi casa, mañana me caso y comenzaré una nueva vida junto a mi mujer. Mi madre está muy contenta -o eso creía yo-. Lleva toda la tarde conmigo y no para de darme consejos, hacerme niñerías y cuando cree que no la veo suspira. Me ha hecho una maleta con las últimas cosas del ajuar, como ella llama a todas esas cosas que me ha comprado. La he mirado dulcemente, me ha llamado pavo y ha seguido en sus trece delante y detrás mío. Entonces la he agarrado por la cintura -cosa que me dice que no le gusta, pero yo sé que sí- y le he preguntado: ¿Mamá, tienes una bolsa grande?.
No sé como pero se ha zafado de mí y ha sacado una bolsa de las del "Super" del bolsillo -increíble pero siempre lleva una, muy bien doblada-, me la ha tendido sin mirarme y antes de cogerla le he preguntado: ¿Cogerán aquí treinta años?. Se ha dado la vuelta me ha cogido en su regazo y hemos estado sin decir nada un montón de tiempo, no sé cuanto, pero han sido como treinta años concentrados. Se ha enjugado las lágrimas y rehaciéndose como sólo ella sabe hacerlo me ha llamado tonto y se ha marchado.
No sé como pero se ha zafado de mí y ha sacado una bolsa de las del "Super" del bolsillo -increíble pero siempre lleva una, muy bien doblada-, me la ha tendido sin mirarme y antes de cogerla le he preguntado: ¿Cogerán aquí treinta años?. Se ha dado la vuelta me ha cogido en su regazo y hemos estado sin decir nada un montón de tiempo, no sé cuanto, pero han sido como treinta años concentrados. Se ha enjugado las lágrimas y rehaciéndose como sólo ella sabe hacerlo me ha llamado tonto y se ha marchado.
miércoles, 26 de marzo de 2014
Por siempre jamás.
Camino al alba la noche se extingue
La magia diurna cambia
Las luces, los olores,
Quedando ese vacío en la distancia
De sombras pertrechadas
Que marcan la nostalgia.
Amanece en tu cara
Y tu cuerpo delata la fragancia
De un pasado que nunca volverá
Mi dulce pajarillo, mi Calandria.
Bella de noche, mi niña de día
Alborotas mi vida rutinaria
Me robas la razón
Envolviendo mi vida diaria
En ese vendaval de hielo con fuego
Que nos avoca a la vida esteparia
Borrando todo intento de cordura.
Y es en la amanecida mi plegaria
Canto de exaltación
Un ruego a la alborada comisaria
Para que así rubrique nuestra unión
Al alba, como Sol y Luna legendaria.
De un pasado que nunca volverá
Mi dulce pajarillo, mi Calandria.
Bella de noche, mi niña de día
Alborotas mi vida rutinaria
Me robas la razón
Envolviendo mi vida diaria
En ese vendaval de hielo con fuego
Que nos avoca a la vida esteparia
Borrando todo intento de cordura.
Y es en la amanecida mi plegaria
Canto de exaltación
Un ruego a la alborada comisaria
Para que así rubrique nuestra unión
Al alba, como Sol y Luna legendaria.
lunes, 24 de marzo de 2014
Caminante no hay camino.
Luis siempre quiso salir del pueblo, lo intentó muchas veces, tantas como días tiene su vida. ¿El problema?: No había caminos y sin caminos era imposible . . . Un día, se puso en los confines del pueblo y, sin mirar atrás, comenzó a andar, primero un paso, luego otro y así hasta que se hizo de noche, se refugió en una cueva y cuando amaneció la sorpresa fue total: ¡Estaba lloviendo!. Luis se puso a bailar y bailar hasta que cayó al suelo casi sin aliento.
Cuando se levantó cayó en la cuenta de que ya nunca podría volver al pueblo, sus huellas que eran el camino de vuelta se habían borrado. Vaya mierda, toda su vida intentando salir del pueblo y ahora no podía volver . . . ¿o sí?
Se sentó en un montículo muy alto, que hacía de atalaya y allí esperó diciéndose: "algún día alguien querrá salir del pueblo y hará camino con sus huellas . . . entonces volveré". No había terminado de pensarlo cuando notó una presencia detrás suya, se volvió y vio en una roca más alta a un anciano de barbas blancas mirando también al horizonte, este le sonrió diciéndole: "Debimos salir en verano"
Cuando se levantó cayó en la cuenta de que ya nunca podría volver al pueblo, sus huellas que eran el camino de vuelta se habían borrado. Vaya mierda, toda su vida intentando salir del pueblo y ahora no podía volver . . . ¿o sí?
Se sentó en un montículo muy alto, que hacía de atalaya y allí esperó diciéndose: "algún día alguien querrá salir del pueblo y hará camino con sus huellas . . . entonces volveré". No había terminado de pensarlo cuando notó una presencia detrás suya, se volvió y vio en una roca más alta a un anciano de barbas blancas mirando también al horizonte, este le sonrió diciéndole: "Debimos salir en verano"
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