Pues he aquí que tengo la respuesta pues "alguien me lo dijo": "una retirada a tiempo es una victoria" a lo que yo añado: si pequé en los hechos que tu mirada me reprocha, doy por buena la retirada, que no huída, y, cuando necesites de mis servicios, volveré sobre mis pasos y te concederé el capricho de mi presencia, apoyo, sugerencias y todo aquello que tu consejo necesite; pero siempre con un pié atrás para poder recular si avanzo algo más de lo que tú consideras oportuno; en esa parcela que dirimes como propia y que sabes, en el fondo, que no es tuya y que tarde o temprano perderás; aunque no será por mí que nunca pedí nada pues solo ofrecí."

No hay comentarios:
Publicar un comentario