sábado, 5 de enero de 2013

MIRÓN


Esto es lo que me contaron de un mozo que de noche
acostumbraba a espiar a las parejas, que jóvenes
ellas, enlazaban sus cuerpos en el fragor de la noche
para dar gusto al cuerpo y calma al alma, que también
en estos lances es sufrida viajera de encuentros
iniciados al anochecer y terminados con las primeras
luces del alba.
Cansados los mozos de tan peculiar mirón que todas
las noches les fastidiaba, decidieron dar escarmiento
para que el día largo se le hiciera y la noche eterna
se le antojara. Vistas así las cosas una trampa tendieron
a tan esquivo personaje que aunque escondido, todos
conocían de sus esperas a tan fieles parejas que en
la oscuridad de la noche, y a resguardo de indiscreciones,
se abandonaban a los toqueteos, arrumacos y empujones
para calmar el ansia tan carnal y terrenal como celestial.
Las mozas, bellas y lozanas como ellas solas, descubrieron
lo que los chicos estaban tramando, dar escarmiento a tan
afamado mirón, así que entre unos y otros tramaron una
trampa que, a la postre,  aunque era por lo que
el mirón perseguía a las parejas, no iba a ser de su agrado
y se llevó tal escarmiento que nunca a estas lides que
tanto le habían ocupado volvió para dar desahogo
a tan subido lívido.
Contrataron a dos travestidos y ya en el paraje
donde el consabido mirón había hecho parada
y espera a las parejas, dieron rienda suelta a sus
apetitos carnales, los travestidos de grandes
pechos y sensual figura, enseguida llamó la atención
de tan molesto personaje, quedó este mirando
la escena tan sensual y apasionante sin darse
cuenta ni de la presencia de los mozos ni el
olor a brea tan penetrante.
Subido al árbol desde donde oteaba los placeres
de la gente, observó a través de sus prismáticos
como la pareja tan insinuante, se le quedaba mirando
fijamente, mientras desnudos iban a su encuentro.
¡Me ha descubierto, me han descubierto!
Se decía, mientras con toda la premura de bajar
del árbol, se dejó caer desde cierta altura y rodó
por el suelo, con tan mala fortuna que se envolvió
con toda la brea que con buenas ganas los mozos
al pié del árbol habían derramado.
Pillado y asustado, vio llegar a la pareja de travestidos
que riendo muy alocados sacaron sus hermosos penes
y mearon a tan asustado mirón que dando traspiés
no paraba de remozarse en la brea hecha charco.
Tan asustado como espantado, en uno de los
envites, salió del charco como alma que lleva el
diablo, más al pasar junto a un matorral, dos
sacos llenos de plumas de gallinas de corral
fueron a su cuerpo a parar, jadeadas y espolsadas
por los mozos y mozas, que con gran algarabía
daban por hecho que le habían proporcionado
a tan peculiar personaje un buen escarmiento.
Nada más se supo de susodicho mirón, lo que
contrarió a más de uno es que el hijo del Alcalde
en una temporada por el pueblo no apareció.
"Esta en la capital visitando a su tía abuela
es lo que encontraron por toda respuesta".
Eso sí, el Alcalde se vengó de aquella
afrenta, y a impuestos a sus feligreses asedió,
pero cada vez por su lado pasaban todos y
cada uno abonico le cantaba:
"Alcalde, alcaldito, alcaldón, que tienes un
hijo tan cobarde como marujón. Un día
fue rellenado de plumas y brea como
un pollito capón, por muchos impuestos
que nos pongas, no podrás cambiar que
tu hijo sea tan cabrón como mirón"


10 comentarios:

  1. Qué arte tienes, Paco!!!

    Ole tú.

    Bss

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  2. Una composición llena de ingenio y sátira...Me ha encantado.
    Un abrazo.

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  3. Huyyyyy!!!! Con una buena charla hubiera sido suficiente, todo lo que le pasó me parece humillación. La venganza no es buena.

    Felices Reyes Paco, besotes!

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  4. Un buen escarmiento,ese seguro que no vuelve a mirar..jajajaja

    Una historia divertida y real como la vida misma,seguro.

    Un abrazo,Paco.

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  5. Una historia interesante.
    Felices Reyes Paco Kali!!
    Un abrazo.
    Lesly León.

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  6. buen relato PACO
    felicidades
    acá no se celebra eso de reyes
    todo pasa en la Noche Buena

    feliz domingo

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  7. Ingenioso relato...Te envuelve la historia y su escarmiento,sin duda.

    Abrazos desde Chile.

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  8. ¡Jajajajajajaja! ¡Aquí bien se puede decir que salió CON plumas y cacareando...! Pero mira, al señor alcalde el suceso le fue de perlas para subir los impuestos...Siempre encuentran una excusa, ¿te has fijado?
    Muy bueno, Paco. Lo he encontrado ingenioso y agudo, y no sé si se debe a tu "chispa" murciana, a tu arte con las letras...o a la dos cosas (yo, personalmente, me quedo con esta última opción).

    Un abrazo...y corre ya a mirar los regalos que te han dejado los Reyes!

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  9. Siempre es un placer leer vuestros comentarios y agradeceros,
    de paso, vuestra visita.
    Un fuerrrrrrrte abrazo "pa'toicos vusotros"

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  10. Una historia entretenida, sorprendente y muy bien contada. Gracias, amigo. Un abrazo

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