jueves, 19 de septiembre de 2013

La Torre Eiffel



Viandante acostumbrado a arboledas,
embarrados senderos y viejas calzadas,
declara la grandeza en su mirada:
la magnitud es fuerza
que sorprende al viajero,
desboca su mirada
echando vista al cielo.
Recompuesto el asombro,
muestra la maravilla
magnánimo esplendor al visitante.
Vértigo aterido a la elevación
aleja la mirada al pavimento,
el paisaje lejano sustrae los miedos
generando valor ante la vista.
La noche es otro mundo
que alberga sentimientos más paganos.
Parejas que retuercen sus cinturas
al amparo del insigne reflejo:
malvas violetas, prieto el rojo talle.
"La ciudad del amor"
y en la noche su estrella:
¡Hermosa es pardiez!
La Torre Eiffel.


PD. La foto me la ha prestado mi amigo Armando Manrique
la he sacado de su blog:
http://blogliterarioyfotografico.blogspot.com.es/2013/01/torre-eiffel-un-haiku.html
Os recomiendo el blog, es una maravilla, tanto sus fotos como
sus poemas. Y por supuesto su "Hombre al Sol" (no os lo perdáis).
Un abrazo y mil gracias Armando.




7 comentarios:

  1. Preciosa esa torre en la ciudad de los Enamorados y que tu, tan bien, has reflejado en esta excelsa Poesía.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
  2. Amigo Paco: es todo un honor para mí que hayas publicado esta foto y que, de algún modo, te haya inspirado tan bella poesía; la noche, el reflejo, el amor...
    Me has emocionado.
    Muchas gracias y un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
  3. No conozco la ciudad del amor, pero debe ser mágica.

    Preciosa imagen de tu amigo Armando, iré a conocer su blog.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  4. Algo tiene París que tanto ha dado siempre que hablar.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Muy bien descrita esa impresionante mole de hierro que es la torre más famosa de Europa.
    Recuerdo haber sentido vértigo desde su altura en mi única visita a París.

    Saludos Paco.

    ResponderEliminar
  6. Bonita foto, mi madre tiene un artilugio igual en el cuarto de estar. Pero dudo que ese cacharro puede existir de verdad en algún lugar... En fin, si lo dice Armando...
    Abrazos, siempre

    ResponderEliminar
  7. En este caso, Paco, está claro si fue primero el huevo o la gallina.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar