Todos los pasos son testigos de mi vida,
Hasta los que me llevan al infierno
Hacen mella en mi piel
Pero . . . Ay, -dulce sueño-
Cada uno de ellos lleva tatuado tu nombre
No más noches de espera
Ninguna noche más en vela
Sólo, sólo una vez más,
Para saber . . . que estás.
El aire que me quita la respiración
Me acerca el beso de tus labios
El tesón de mi loca cordura
Volveré porque sí.
Volveré encerrado en esta piel
Vestido entre la tuya
Serán mis huellas -junto a las tuyas-
Porque sé hacia dónde se dirigen
Y sé que Tú estarás al final
Pero lo quiero ahora - te quiero a ti-
El final suena muy lejano
Y no sé si podré vivir de tu recuerdo.
La obscuridad de la noche te atrapa para mostrarte otro mundo muy diferente. Mis letras lo harán para darte fuerza y poder vivirla. Disfruta ambas.
viernes, 21 de febrero de 2014
martes, 4 de febrero de 2014
Adúltero
Sin quererlo surgieron las miradas,
siguieron los encuentros, el misterio.
Y tomé lo que quise en adulterio:
me perdió la lujuria silenciada.
Me quema arder en este cautiverio
y duele ser figura distanciada.
Dulce calor de sábanas cruzadas
que fueron el clamor del vituperio.
¡Cómo pesa la losa del sediento!
¡Cuánto amarra la piedra del casado!
Alma, calor y vida ¡todo al viento!
Atrapado en dos mundos separados:
amor dulce de miel y sacramento
o dislate carnal y desbocado.
siguieron los encuentros, el misterio.
Y tomé lo que quise en adulterio:
me perdió la lujuria silenciada.
Me quema arder en este cautiverio
y duele ser figura distanciada.
Dulce calor de sábanas cruzadas
que fueron el clamor del vituperio.
¡Cómo pesa la losa del sediento!
¡Cuánto amarra la piedra del casado!
Alma, calor y vida ¡todo al viento!
Atrapado en dos mundos separados:
amor dulce de miel y sacramento
o dislate carnal y desbocado.
domingo, 26 de enero de 2014
Mateo -Aguileño y costalero-

Real Ilustre Fervorosa Cofradía y Hermandad Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Soledad -Águilas-
¡Costalero! ciñe tu faja y ahoga tu dolor,
ése, el que no sientes ahora;
el que dejas para luego,
el que después te ahogará.
¡Costalero! de rodillas,
que ahora ella quiere salir,
ella, la Guapa, la Madre, la Mártir,
la Santísima, María y Soledad.
Madre aguileña
Madre de nuestro Jesús
Madre del Nazareno
Madre de los moraos
de los moraos y aguileños.
¡Costalero! el martillo manda; uno, dos, tres.
Rodillas al suelo que ya sale,
que quiere salir,
que el dolor oprime su pecho
y el cielo espera su mirada,
su anhelo y su bien.
Ése, espera también su consuelo.
Despacio, despacio, gira delante
y atrás "paraos"
Que la niña de mis ojos me "tié namorao"
Arriba, arriba con ella
hasta el cielo, hasta las estrellas
que viene la curva del Perula
que por ella va a pasar
y lleva la vista tan alta
como la morcilla el costalero apretá.
Sus lágrimas duelen por dentro
como el costal aprieta el madero.
Madero, vidrio y cristal
La madre de Dios.
¡A cielo! que es Viernes Santo
¡A cielo! que es mi dolor
¡A cielo! ¡A ésta es!
El dolor se esconde
mientras el corazón se encoje.
Lágrimas, sudor y sangre.
La voz rota en saeta
y bajo palio,
bajo palio, Tú, costalero.
Madero, vidrio y cristal.
La madre de todos los tiempos
calla su dolor en la madrugá.
De rodillas y avante
que quiere entrar
y su dolor abandonar.
Su bien, los hombres han profanado.
Su bien, los hombres han matado
¡Adentro con ella!
que su cara dolor refleja
¡Adentro con ella!
que ahogue su dolor, su pena.
¡Costalero! el martillo manda: uno, dos, tres.
Abajo, despacio y para dentro.
Guardad ese dolor,
que el calvario viene en sufrimiento
y vuestra, porque es vuestra,
María Santísima de la Soledad
Santa y compaña del costalero
para que se encuentre acompañá.
Esta prosa versada, como diría un amigo mío, es una petición de mi compañero Mateo Miras para su cofradía Aguileña, así que se la dedico con todo mis respetos a tan insigne cofradía que en honor a la verdad me ha impresionado después de ver sus vídeos y más aún cuando he cogido los apuntes de viva voz de mi amigo y compi Mateo. Espero de todo corazón que te guste Mateo y que los costaleros puedan disfrutar de ella tanto como yo he disfrutado de ver y sentir su esfuerzo y dolor. Suerte en vuestro recorrido.
jueves, 16 de enero de 2014
Crepúsculo PEPI
Allende mar y cielo se amalgaman
cediendo va la noche en el arcano.
Firmamento alfombrado soberano
celeste de luceros le reclaman.
Magnánimo poder del artesano;
los destellos de aurora a vida llaman
y, sus rayos de luz, el cielo inflaman
extendiendo el resplandor cortesano.
Allende cielo y tierra se fusionan
el Creador ha erigido el misterio:
crepúsculo de luz, suyo el imperio.
De barro hechos, al creador adulan,
con destellos del sol se congratulan
del excelso y sublime cautiverio.
cediendo va la noche en el arcano.
Firmamento alfombrado soberano
celeste de luceros le reclaman.
Magnánimo poder del artesano;
los destellos de aurora a vida llaman
y, sus rayos de luz, el cielo inflaman
extendiendo el resplandor cortesano.
Allende cielo y tierra se fusionan
el Creador ha erigido el misterio:
crepúsculo de luz, suyo el imperio.
De barro hechos, al creador adulan,
con destellos del sol se congratulan
del excelso y sublime cautiverio.
domingo, 12 de enero de 2014
"Echo en falta"
Echo en falta (o de menos) . . .
- Los tiempos en que la palabra de un hombre tenía valor de ley.
- Cuando un apretón de manos tenía más valor que la sentencia
de un juez.
- La figura del buen político, su saber estar, su prestancia al
servicio público y, sobre todo, los dotes para gobernar.
- El sentido del pudor y la decencia en la política.
- La seguridad que se tenía cuando se dejaban las puertas
del patio abiertas.
- El arte de la seducción: las miradas, los roces de manos,
los inquietantes encuentros "fortuitos" y sobre todo, las noches
en vela deshojando la margarita.
- El respeto que producían las personas mayores.
- El "¡Buenos días!" alto y claro cuando nos cruzamos en la
calle.
- El contacto cercano de una buena conversación bis a bis.
- El deseo sincero de que nos vaya a todos bien.
- La educación y el respeto hacia los demás -y sus bienes-
- La calidez del frío invierno en familia.
- El sabor de las cosas bien hechas.
Y, sobre todo, echo de menos que me eches en falta.
- Los tiempos en que la palabra de un hombre tenía valor de ley.
- Cuando un apretón de manos tenía más valor que la sentencia
de un juez.
- La figura del buen político, su saber estar, su prestancia al
servicio público y, sobre todo, los dotes para gobernar.
- El sentido del pudor y la decencia en la política.
- La seguridad que se tenía cuando se dejaban las puertas
del patio abiertas.
- El arte de la seducción: las miradas, los roces de manos,
los inquietantes encuentros "fortuitos" y sobre todo, las noches
en vela deshojando la margarita.
- El respeto que producían las personas mayores.
- El "¡Buenos días!" alto y claro cuando nos cruzamos en la
calle.
- El contacto cercano de una buena conversación bis a bis.
- El deseo sincero de que nos vaya a todos bien.
- La educación y el respeto hacia los demás -y sus bienes-
- La calidez del frío invierno en familia.
- El sabor de las cosas bien hechas.
Y, sobre todo, echo de menos que me eches en falta.
sábado, 11 de enero de 2014
Mirada de cuervo. PEPI
Es el cuervo maestro en la espera temprana;
es el ojo avizor en el hombro de Odín;
pájaro mal agüero de nuestros sueños.
Asentado, descansa imperturbable
caído de una sola pata.
Es su pico un esqueje tenaz de zozobras;
es sombra en la siniestra noche:
el hábil lidiador de la oportunidad.
Labriego de la trémula congoja,
timador de mentiras y porqués.
Es compañero eterno del periplo;
del transito, del éxodo al camino errático,
del viaje hacia ninguna parte.
¿Acaso será el último, el irrefrenable?
Sombra negra que ronda los destinos
haciendo del pesar enfrentamiento;
duda sellada al alba de los tiempos:
que si del fallecer siento en mi cara el pánico,
del vivir me revelas en pesadillas la turbación
carcomiendo mi juicio.
Que al fin quiero sentir el soplo, la ventura
que cambie mi temor
y deje la mueca de la tortura
en sonrisa apacible, luz de eternidad.
haciendo del pesar enfrentamiento;
duda sellada al alba de los tiempos:
que si del fallecer siento en mi cara el pánico,
del vivir me revelas en pesadillas la turbación
carcomiendo mi juicio.
Que al fin quiero sentir el soplo, la ventura
que cambie mi temor
y deje la mueca de la tortura
en sonrisa apacible, luz de eternidad.
miércoles, 25 de diciembre de 2013
La lluvia
La lluvia va dilatando las horas,
mientras su reflejo
va quedando en el cristal impregnado.
Las pupilas cuentan, una a una,
los mojados sentimientos.
El letargo se hace ignominia
y el encierro obligado.
¿Dónde la verdad es arado?
¿Cuando las heridas abiertas
nos hacen más daño?
¿Porqué la lluvia sigue siendo,
de la nostalgia, la vil aliada?
Cristal y ventana.
Gris plomizo que se abre
mostrando las entrañas.
Y lloro por mi,
y siento por ti.
Mientras lo dejado
fue cubriendo el camino
de musgo y barro,
de verde musgo y fangoso barro.
Y ahora que no estás
vuelve la lluvia a mis ventanas
vuelve a mi alma cercenada
vuelve, sólo vuelve, ya sin nada.
mientras su reflejo
va quedando en el cristal impregnado.
Las pupilas cuentan, una a una,
los mojados sentimientos.
El letargo se hace ignominia
y el encierro obligado.
¿Dónde la verdad es arado?
¿Cuando las heridas abiertas
nos hacen más daño?
¿Porqué la lluvia sigue siendo,
de la nostalgia, la vil aliada?
Cristal y ventana.
Gris plomizo que se abre
mostrando las entrañas.
Y lloro por mi,
y siento por ti.
Mientras lo dejado
fue cubriendo el camino
de musgo y barro,
de verde musgo y fangoso barro.
Y ahora que no estás
vuelve la lluvia a mis ventanas
vuelve a mi alma cercenada
vuelve, sólo vuelve, ya sin nada.
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