domingo, 28 de abril de 2013

Grita ¡¡Libertad!!




¡Qué las campanas repiquen!
¡Al aire tañan la alerta!
Tormenta, sangre del yugo.
Los que gobiernan acechan.

En la partida, los cuervos
de vil linaje, rameras.
En la picada van bajo,
roban las mies con vileza.

¡No les dejéis atacar,
atacar no les dejéis!
Que la piedad es su falta,
y su ambición es eréctil.

Rojo carmín, azul cielo:
pena, sudor y tormento.
Celaje negro, piel roja:
ansia, codicia y lamento

¡Vuelen campanas al aire!
¡Qué a advertida resuenen!
la comitiva en camino,
chaquetas negras: los buetres.

Por la vereda ya bajan,
van disfrazados, sin cara.
Les acompañan los grajos:
bajo el fajín va la faca. 

Si la palabra nos libra,
la ignorancia es la mortaja.
Hacer olvido del llanto
es subastar la ahorcada

Dorado trigo: la espiga.
Surco, lomera y esparto.
Manos de siega: linaje.
Trasiego canto al amargo. 

Y qué sepan los que están
que mi sudor deja tinta
en las lavadas conciencias:
Verdad y paz, la baliza.

Gritemos ya: ¡Libertad!
Crisis, política y bancos,
abran sus bocas y coman,
de las mentiras, su caldo.



viernes, 26 de abril de 2013

Ficción.




La ficción hizo mella en su Yo. La ficción no supo
de sus reglas. La ficción, falta de escrúpulos,
se instaló sin el permiso, sin el consentimiento.
Pero también lo hizo sin acritud, agresividad o
dureza. Desde entonces mi padre no me conoce.
Pero es feliz . . . Yo también.

jueves, 25 de abril de 2013

¡¡Corred!!





La noche ha salido en busca de aventuras y fortuna.
¡¡Corred!!, simples mortales, porque su manto es extenso,
su abrazo oscuro y sus labios ígneos de deseo ardiente.
¡¡Corred!!, no miréis atrás. Y, cuando ya no podáis correr
más, solo sentaos y . . . disfrutad.

lunes, 22 de abril de 2013

Vaya un adelanto de mi nueva poesía.


Os adelanto la primera estrofa de la poesía en la que
estoy trabajando.






¡ Qué las campanas repiquen,
              qué llamen a libertad!
Que el yugo urge las espaldas
y la madera unge el alma.

sábado, 20 de abril de 2013

Isabel Martínez Barquero. Escritora.






La otra tarde, la del 18, junto a mi mujer Pepa, como la ha bautizado
Isabel, tuve la enorme suerte -buscada por otro lado- de asistir a la
presentación del libro Linaje oscuro de mi amiga Isabel, a la cual,
solo conocía a través de su blog:
http://elcobijodeunadesalmada.blogspot.com.es/
Cuando la vi,  cogida del brazo de su esposo, su mirada me sobrecogió:
mira para desnudar las historias que pasan a su lado, esas que todos
llevamos dentro y que en su pluma se convierten en relatos. Como
ella misma dice: " Yo no soy quien dice esas cosas, son mis personajes,
ellos son los que tienen esas vivencias y  los responsables de sus
actos, a mí no me echen la culpa". Esto lo dice sin pudor mientras hace
aspavientos con sus manos para descargar, o bien la conciencia, o
simplemente esconderse detrás de su pluma para no enseñar
demasiado de ella misma, lo cual es toda una ventaja.
Tomamos un café y charlamos "un ratico" que se me pareció muy corto
pues mis ansias de conocerla eran muchas y el espacio de tiempo
pequeño.
Preparó en un instante con su presentador la entrevista a la que iba a
ser sometida, lo zanjó en un instante: "Tu eres quien tiene que hacerlo,
 yo me dejo guiar . . . ".  Y así fue, pero le traicionó su vena escritora.
 Después de una excelente introducción de Antonio Parra Sanz, que
 supo  mover los hilos para que Isabel se sintiera a gusto, al igual que
 nosotros los asistentes, y se nos mostrara tal y como es: Escritora
con mayúsculas y de una bien nutrida cultura literaria que comparte
 sin tapujos.
De entre todos los asistentes al acto, me quedo con una persona que
me pareció como decimos los murcianicos: "Buena gente". Mira a
Isabel con esa mirada dulce de enamorado incondicional y que se
deja sorprender por cada palabra de ella asintiendo en cada silencio,
porque sabe lo que hay detrás de esas pausas: Su escritora (él es su
compañero y esposo).
En fin que me pongo muy pesado, si tenéis oportunidad de conocerla
no lo dudéis, es . . . eso y más.
Un fortísimo abrazo y gracias a Isabel por su simpatía, saber estar
y ser como es: Murcianica de las de infantiles veraneos que marcan
una vida.

miércoles, 17 de abril de 2013

Volveré





Dejar, ser arrumaco en soledad
doblando, de los cabos, la paciencia.
Yacer como aliado de la prudencia,
Creerte ser timón en tempestad.

Parar, hacer espera en la decencia.
Saber y comprender de tu verdad
guiándote al vacío, a la humildad,
aquello que te limpia la conciencia.

Volver sin la espera del agasajo,
hacer de la paciencia el incentivo,
camino y esfuerzo, solo trabajo.

Sueño e ingenio será el revulsivo,
quitarse las caretas; ¡al carajo!
Amante de las letras sobrevivo.




lunes, 15 de abril de 2013

Y Tú lo preguntas . . .

Vereda abajo, por el camino
andando,  perdí el sentido.
Deambulando sin destino
me encontré perdido.

Vi un soldado postrado
en cruz y abierto el pecho;
húmedos sus ojos nublados,
preguntando: "¿Es este mi lecho?".

¿Por quién lloras, soldado?
Por mi enemigo perecido.
¿Por quién lloras, enemigo?
Por mi hermano, está herido.
¿Por quién lloras, hermano?
Mi amigo, está muerto.
¿Por quién lloras, amigo?
Mi alma, ha fallecido.
¿Por quién lloras Padre mío?
Tu madre, te ha perdido.
¿Por quién lloras, tierra mía?
Vosotros me habéis afligido.
¿Por quién lloras Dios mío?
Mi carne, pecado ha cometido.

Vi un niño de color
que estaba deformado;
sus pupilas, de dolor,
lágrimas iban derramando.

¿Por qué sollozas, mi niño?
Hambre, vengo arrastrando.
¿Por qué  sollozas, mi negrito?
Pan y alegría, mendigo.
¿Por qué sollozas, afligido?
Calor, que tengo frío.
¿Por qué sollozas, hijo de Dios?
Mi padre, se haya compungido.
¿Por qué sollozas, hermano mío?
En silencio, nos hemos perdido.


Vi a un hombre solitario
con faz de luz plenario.
Cabellos largos y barba tupida.
¿La tez? llena de calvario.

¿Qué haces aquí?
Y tú me lo preguntas.
¿Sabes donde estoy?
Al principio.
¿Al principio de qué?
De tu primer día.
¿Renaceré otra vez?
Todos los días.
¿Por qué me confundes?
Tú viniste a mí.
¿Puedes perdonarme?
Allí donde quieras estaré.
¿Por qué tu tristeza?
Compartida con la tuya.
¿Me quieres?
¿Quién, queriéndote,
ha querido más a quien?