domingo, 31 de marzo de 2013

Música del corazón








La vida como un regalo,
inspiración hecha carne,
la música convertida
en duende de vida y sangre.

Viento que meces el pino
mi pino de sangre verde.
Música que paces de almas
sonidos de brisa alegre.

Parte de mi vida es sueño,
mi amante de luna llena,
que de apegos hecha envidia
ahora es mi compañera.

Advertir el sentimiento
del corazón, la ilusión,
hacer con esta su música
liturgias de redención.

Correr, vivir de las notas
la esencia de la verdad.
Saberte amado y amar,
ser esencia, libertad.

Surcar el azul del cielo 
dejarte llevar, volar.
y alcanzar mi Luna madre
música y cantar. . . cantar.

Hacer de pasos camino,
soñar y componer música
inventarte una vez más,
ungir este amor de brisas.

Del piano de bata y cola
tocar las notas, sentir
como la vida es calvario
sin letras ni devenir.

Ver el paraíso hecho cielo 
la música sin tabú. 
Y sentir que más allá
de la razón. . . estás Tú.




sábado, 30 de marzo de 2013

Viejo y camino







Camino despacio, despacio hago el camino
que los sentimientos no se desprendan
de entre estas huesudas manos ancianas
que de lastres y embates se hayan cargadas.

Camino para sentir la noche, que la luna me ilumine
mientras el galán de noche desprende la fragancia
y atrae los recuerdos de mi infancia, y camino,
camino y camino sin distraer la fe de lo atendido.

Y despacio, soportando la carga de lo acaecido,
sigo haciendo el camino que,  la parada y fonda
se haya al final, a la conclusión de mi camino
que siento ya en la espera y desespera impronta.

Y voy del camino desgajando las penas y alegrías
desligando los pesares para dejarlos atrás
revivir de las alegrías las carcajadas hechas risas
para sentir el sol en la cara, abandonar la umbría.

Viejo y camino, caminante del camino ya viejo
el gabán de tela y fieltro que no tapa ni la mitad
de lo que andado, ha quedado ya en el pasado
y lo venidero... ya no hay necesidad de taparlo.



jueves, 28 de marzo de 2013

Agüita de manzanilla







Agüita manzanilla 
romance de mis locuras.
Sabor a mar y limón
que mi corazón torturas.

¿Y si quiero darte un beso?
¿Me dejarás achuchar
esos labios de carmín
que tanto ansío besar?

Mi noche de luna clara,
noche llena de luceros
que de llamas mi alma visten
y desvelan mis secretos.

¿Y si quiero ver tu pecho?
¿Dejarás el fino ojal
de la fantasía abierto
para mi sueño alcanzar?

Ronda, paciencia y candil.
Camino, luces y espera.
Este querer es sincero
romance de primavera.

¿Y si quiero amar tu cuerpo?
¿Asentirás que tu piel
roce los gozos y sombras,
del amor pruebe la miel?

De pasiones y desvelos
almas vestidas de seda
y fuego de esta mi fragua,
fragua de acero y promesas.

¿Y si quiero ser tu amor?
¿Prenderás en mí tu anhelo
y abrirás tu corazón . . .
para ser tu compañero?

Agüita manzanilla 
romance de mis locuras.
Sabor a mar y limón
que mi corazón torturas.















martes, 26 de marzo de 2013

Una vez más. . .







Había olvidado lo bonito que es el amanecer rodeado de los tonos
rojizos que despiertan los rayos de luz en la amanecida de esta mi
tierra . . . mi tierra . . . que bonita la recuerdo y que bien me hace
volver . . . a verla.
Del olor recojo sus hermosas manzanillas, los verdes retoños de los
salados y su mágico olor al salar, a la sal de esta mi mar.
De los sonidos, el suave contacto de la brisa con el mar, el oleaje
que brama inquieto en su orilla y las cabriolas que espuman en el
ribete de la ola, esa que termina en la orilla para descansar. . .
-¡Abuelo, abuelo! ¡ya sale, ya sale el sol, el disco solar! ¡Es como
tú me contabas, como me decías . . .!
-Si, mi nieta, nieta mía, pero dime, cuéntame tal cual lo ves, háblame
de sus colores, de su magno despertar, coge mi mano y hazme
sentir la ilusión, que pueda de nuevo vibrar, ¡Corre, de prisa que en
poco saldrá y ya no te dejará mirar!.
-Sí abuelo, pero quita esas tus gafas, que aunque no lo puedas ver,
su calor puedas sentir. . .

P.D. : Quiero dejar claro que siento un profundo respeto por las
personas ciegas y, que en este relato, solo quiero reflejar lo que
se debe sentir cuando alguien te transmite una emoción que has
vivido y que ahora revives a través de esa persona.

sábado, 23 de marzo de 2013

Mi niña, niña aceituna.


Tartana, polvo y camino
almas unidas al alba
suspiros que duermen sueños
cantares de oliva y rama.

Delantal de aceitunera
arropas en el frontal
lo que me roba el sentido
y abre el deseo inmortal.

Hechizo de barro y agua
llama y piedra, fuego rojo,
¡Cómo tienta mis sentidos
tu cuerpo de grana y oro!

Este amor de terracota
me ha engatusado el alma,
a mi vida da sentido,
mi voluntad deja esclava

Tonada de azul y piedra,
mestiza, libre linaje.
¡Remueve el légamo, trova,
canta a tu tierra salvaje!

¡Cómo te ansío amor mío!
juego a tantear tu cuerpo
de mis desvelos te ríes
al deseo dejas gestos.

Mi niña, niña aceituna
regálame de tus labios
esa vida hecha de miel
y ser del amor sicarios

Olor a miel, Blanco lino
surcos que te hacen camino.
Azada, parterre y barro
madrugá, sol y racimo.

Trabajo, esperas y risas
mi niña, ojos bandolera,
delantal de fino lino
y olor a albahaca fresca.

Amor de verde aceituna
deja que ronde tu moza
que prendida de su pecho
deseo oler esa rosa.

Sol, Luna que arde en deseo
tu luz deja en candilejas.
Los deseos, formas se hacen.
Baile de noche en centellas.




martes, 19 de marzo de 2013

Genio y figura hasta el final.


Él fue a nacer entre desechos,
basuras de podredumbre y hambre.
¿Sus huesos? sobras de su propia carne.
Él fue a nacer en un mundo distante.
La penuria, prima hermana de la escasez,
le hacia saber de un mundo adusto,
de inclemencias y desastres.
"Mi niñez me jugó una mala pasada"
era su voz más resonante.
Y sin embargo, su rostro se ilumina
cuando de entre sus retoños 
alguno se le pone delante.
"Hijos del viento, de la diosa madre,
benditos retoños que dejaré 
para muestra de este, mi linaje".
Vivir es ley de nuestra vida, 
Morir es el edicto sin indulto.
Que caminar entre vivos 
y denotar de la vida el cansancio
solo nos lleva a estar, sin el premio,
dejando los laureles de la vida
en decrépitos epitafios enfermos.
Vivir en la recostada
nos hace sufrir más
que la misma lucha encarnizada.
Y solo quiero dejar en la constancia
lo efímero de la victoria
y lo eterno de la justa.
"Que los años han sentado las bases de la lucha
y solo del caído se hablan las desdichas.
Y si muero en la caída que se sepa que fui yo
el que cabalgaba libre y al viento.
El que nunca miró atrás para saber lo que dejaba,
el que nunca supo retroceder por miedo a la desesperanza
y siguió su camino con la cabeza bien alta"
"Ahora que el final, se antoja inminente,
apruebo mi vida, y le doy la constancia.
Viví con el apego de la familia
y saber que al final  moriré sólo.
Que para estos menesteres me vasto y sobro"


miércoles, 13 de marzo de 2013

Carlitos bota bota -parte II-


Y cada día a la misma hora, Carlitos bota bota subía al tejado
de su casa y botaba y botaba pero a la luna nunca llegaba.
Y así pasaron los días, y pasaron los años, y siguieron pasando.
Carlitos -ya Carlos bota bota-  veía como su Luna de nácar
noche tras noche se le escapaba, así que se decidió y buscó la
montaña más alta y subió a la cima mas alta que nunca viera.
Sus huesos ya no eran jóvenes y fuertes, ni su fuerza era la
misma de antaño, pero decidido comenzó a botar, botar y
botar, y su mano a alargar, alargar y alargar hasta que en uno de
los saltos, sintió como era el más grande que nunca había dado.
Hasta la Luna blanca de nácar llegó y en su brazo quedó
recostado mirando las estrellas, estas, sus pupilas de luz
llenaban y su cara estaban iluminando.
Madre Luna de nácar, le recostó en su regazo, cantó
una nana como jamás se había oído y sonriendo le dejó
dormidito y con su cara sonriendo.
Piluca, -que así Carlitos bota bota a su hija había llamado-
Despertó contrariada, un fuerte golpe había, en la habitación
de su padre Carlos bota bota, resonado. Incrédula, se levantó
al ver una luz brillante en la habitación de su padre Carlos bota
bota.
- Pero . . . si apagué la luz cuando acostado le dejé - se dijo
para sí Piluca.
Al entrar en la habitación vio a su padre con la sonrisa plasmada
en su cara, y tan brillante que parecía una estrella en medio de
la noche más oscura que nunca se viera.
- ¡Papa, papa! gritó Piluca la hija de Carlos bota bota.
- ¿Qué pasa hija mía ? Contestó Carlos bota bota con la alegría
marcada en la cara y reluciente como una estrella.
-Estás . . . estás brillando con luz propia . . . - alcanzó a decir
  Piluca, frotándose los ojos incrédula.
Carlitos bota bota, se quedó mirando a su  hija con la sonrisa
grabada en su cara y su cuerpo brillando como una estrella del
firmamento. Cerró sus ojos y, sentado en  la Luna blanca de
nácar, siguió jugando con las estrellas, y el muy truhan la luz
les iba robando.
Desde entonces, cada noche se ve en el firmamento, cuando
anochece, una nueva estrella que brilla más que la estrella más
brillante jamás vista y se oyen sonrisas en la noche junto a
Madre Luna de nácar.