miércoles, 5 de junio de 2013

Soñarte



De tus sueños quiero llave
para ser quimera, anhelo,
frágil sombra del misterio,
sueños para el culto al riesgo.

Solo verte me seduce;
tras el biombo de la vida,
caigo en el placer carnal,
red causal de mi alegría.

Son del alma y la mirada.
Ojos, cuerpo y obsesión;
boca de la rosa roja,
labios, fina piel pasión.

Quiero ser arena y páramo,
ser el guía de tu camino,
verbo que contigo sueñe.
¿Me concedes tu permiso?

Solo dame vida en sueños,
sueños de colores dulces,
dulces sueños del misterio
que cobija nuestro Numen.

Sueños de verano, estrellas.
Tú, la luz de mis recuerdos,
olas, mar de sal y viento,
alma y gozo de deseos.

¿Qué sentir te hará vibrar,
Corazón enamorado?
¿Quien será elegido, amor,
como fiel amo y esclavo?

¿Qué daría por tenerte
si mi ser sin ti agoniza?
¿Qué daría por amarte
si eres mi sonrisa y vida?

Por hablarte vendo risas,
por mirarte compro tiempo, 
por tocarte vivo loco,
por amarte sufro y muero,

¿Qué daría por soñarte?
Joven de la rubia estela
que caminas entre flores
hechas con merced sincera.





domingo, 2 de junio de 2013

Te perdí.





                                       Solo fui entrega, ¿Cuando te perdí?
                                       la vergüenza marcada en tu piel
                                       es locura de celos,
                                       mientes cuando me miras
                                       y mientes cuando me amas.
                                       Te descubres fingiendo
                                       y tus ojos te inculpan, te delatan.
                                      que lo intentes, desvela esta tortura:
                                      tan cerca y no tenerte,
                                      tan cerca y no abrazarte.
                                      Sabor cruel, mi locura
                                      atestigua el tormento, mi amargura.
                                      Me revelo prendido en los deseos,
                                      en los sueños vedados:
                                      ser esclavo y no tenerte a mi lado,
                                      ser marido y no amante.
                                      De tus ojos traidores confidente
                                      las entrañas abrasan mi razón
                                      te perdí sin saberlo,
                                      es mi pena, mi pesar, mi tormento.





miércoles, 29 de mayo de 2013

El traje





Este mundo me tira de las mangas y me deja torcida la chaqueta,
me estiro para ponerla recta y los pantalones se quedan cortos,
me encorvo para dejarlos bien y la camisa me hace bochas,
saco barriga para rellenarla y se me tensa el botón de la chaqueta,
saco culo para adaptar la camisa y la chaqueta de atrás me tira.
Una pareja sentada en el banco del parque, extrañada ante la visión
de mis movimientos se me quedan mirando y, cuando paso al lado de
ellos, oigo como la muchacha  le dice al chico: "Qué mal hecho
está  el malaje y qué bien le sienta al "jodio" el traje".

lunes, 27 de mayo de 2013

tierra



A pié desnudo parece cercano
el lento trance al éxodo, la marcha.
Dejarlo todo para no volver
echando atrás la falta.
Hacer asalto al camino, escoger
sin hacer acopio de lo pasado
y liberar mis hombros.
Porque soy libre y libre yo nací,
sin el estigma tierra
que marca los destinos en la piel,
deshaciendo la mengua
sin menoscabo de elección o arbitrio.
Hacer un paso y otro
en la partida hacia ningún destino.
Rectificar el rumbo, ¡hacia delante!,
sin pesadumbre ni remordimientos
¡Qué yo no quiero apegos!
¡Quiero ser tierra y fuego!
Quiero ser lumbre, prender la pradera.
Prefiero ser el humo
para correr encima del destino.
Ceñir el vuelo al viento
para volar, volar,
sentirme libre, en paz.
Huir de la yerma tierra
romper los lazos, yugo del arado
que surca venas, horada el coraje
y abona, fiel testigo
de las profundas raíces
que cenegan mis piernas
mientras cercenan mi alma.




jueves, 23 de mayo de 2013

El Ascensor






Esta mañana he subido al ascensor, me he encontrado con mi vecina,
una morenaza de ojos negros, cuerpo escultural con pechos grandes
 y tersos, que llaman a perdición.
  Se me ha quedado mirando desde el primer momento, parecía que
quería comerme con esos ojos de encendida pasión, he hecho el
ademán de hablarle pero no he querido interrumpirle su momento
mágico de fantasía y pasión para conmigo. Ante la magnitud de su
mirada he decidido colaborar un poco, contorneándome con sutiles
insinuaciones, sin obscenidades, que siempre ha habido clases.
  Ha sido en el tiempo que tardan tres pisos, pero tan intenso
que me estremezco de entrar en sus pensamientos...
Su "Adiós" ha sonado a todo menos a despedida. Mañana volveré
a la misma hora y al mismo piso para encontrarme con ella, aunque
para ello tenga que subir a pié las seis plantas que nos separan.



martes, 21 de mayo de 2013

La Rana





Esta mañana, bien temprano, me he levantado para ir al campo.
En la acequia he cogido una rana bien verde, con sus ojos saltones
y sus largas ancas.
  La niña de mis ojos cumple cinco añitos y quiero regalársela -¡qué
de nervios!-, para que juegue con ella, igual que hice yo en mi infancia
 -¡qué bien me lo pasaba!-.Ya en casa y con mi ranita metidita en un
tarrito con agua, le he mostrado a mi niña su regalo. . .
  El grito ha sido tal, que he tenido que apaciguar a la vecindad para
que no llamasen a la policía, la niña llorando, mi mujer maldiciendo y
la rana desparramada por el suelo junto con el tarro y el agua.
Ahora mi niña duerme con mi mujer por las pesadillas - y eso que vio
como me llevaba la dichosa rana-, y yo, duermo en el sofá, que la cuna
se me hace pequeña.

sábado, 18 de mayo de 2013

No me mires -si no quieres-



 Hoy he hecho un exceso. Haciendo acopio de fuerzas he cambiado
la bombilla del baño. Así las cosas, y estirando el evento, he hecho
limpieza, cuando he llegado al espejo, un señor mayor ha aparecido
en él.Tenía el pelo de las sienes blanco, la mirada gallarda aunque
un poco entristecida. Tras un pequeño lapso de tiempo en que nos
hemos mirado, me he atrevido a preguntarle: " ¿Qué has hecho con
el chico rubio y pecosillo de ojos verdes vivos  que me sonreía
de forma pícara todas las mañanas?". La callada ha sido su respuesta,
así que, tras un lapsus temporal, le he hecho una mueca despectiva
que, al momento, me ha devuelto. Sin atisbo de aspereza ni burla he
dado media vuelta y me he marchado, él, ha hecho lo mismo.